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7 nov 2013

Mazazo judicial a las eléctricas

Tumba sus recursos y tendrán que sufragar el déficit de tarifa del sector
El ministro de Industria, José Manuel Soria, en el Congreso. Javier Barbancho

La Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Supremo desestimó ayer los recursos promovidos por las tres grandes eléctricas españolas, Iberdrola, Gas Natural Fenosa y Endesa, contra la decisión del Gobierno de que financien el llamado déficit tarifario, que es la diferencia entre los ingresos y los costes del sistema eléctrico.

Este agujero financiero supera ya los 24.000 millones de euros, al generarse a un ritmo de 5.000 millones anules por la insuficiencia de los ingresos de las facturas para cubrir la retribución de las grandes compañías o las primas a las energías renovables, entre otros costes.

Los recursos fueron analizados por el Pleno de la Sala, integrado por cerca de 40 magistrados, dada su trascendencia. El Alto Tribunal ha confirmado que tendrán que ser las eléctricas las que financien el déficit y no ha acogido la tesis de los recurrentes de que también las renovables contribuyan a esa obligación.

La decisión judicial, que se plasmará en sentencias que serán conocidas en los próximos días, ha sido adoptada por casi la unanimidad de la Sala.

El Tribunal Supremo avala así la tesis del Gobierno. Este asunto no ha estado exento de polémica. El ministro de Industria anunció hace unas semanas en rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros que el Fondo de Amortización de la Deuda Eléctrica (Fade) asumiría el hipotético desequilibrio entre los ingresos y costes del sistema este año.
El Supremo no avala que
 también las renovables contribuyan
 a pagar el déficit tarifario

El agujero ascendía hasta el mes de agosto a unos 4.500 millones de euros, aunque la previsión de Industria es que se reduzca a cerca de 500 millones al final del año, cuando llegue la ayuda extraordinaria al sistema aprobada por Hacienda.

Las eléctricas recurrieron la orden de peajes del sistema publicada en el BOE en agosto al entender que los ingresos obtenidos a través de la factura eran insuficientes para cubrir los costes, pidiendo una subida de tarifas que compensara este desequilibrio.

Este año debería ser el último con déficit, ya que la nueva ley del sector -que entrará en vigor en 2014- incluye una serie de mecanismos para corregir con subidas de la luz el desfase entre ingresos y costes cuando éste superé el 2%.

Las compañías consideran, sin embargo, que la reforma del Gobierno no frenará el déficit. Además, el sistema tendrá que ir absorbiendo en los próximos años la deuda acumulada del sector, superior a los 24.000 millones de euros y titulizada casi en su totalidad en el mercado. Esta hipoteca pasa ya una factura de 2.600 millones de euros anuales, tras haberse duplicado en los últimos años.


Visto en elmundo.es

1 jul 2013

Energías renovables?, sí se puede… aunque algunos no quieren

Si algo ha quedado claro en los largos meses de espera para alumbrar la reforma energética es la opacidad con la que se ha gestionado. El Ministerio de Industria no ha sido tradicionalmente un paradigma de transparencia, pero el tándem Soria-Nadal se ha dedicado a mirar exclusivamente hacia dentro, ignorando lo que el resto del mundo necesita que ellos hagan.

Es evidente que el sistema eléctrico español es insostenible y que necesita una revisión integral. Pero todo el discurso que sustenta la reforma se ha basado en un error de diagnóstico desde la base. Se ha utilizado el déficit de tarifa (creado por ellos mismos) como tapadera para esconder una agenda política dirigida a borrar del mapa a las energías renovables y restaurar el viejo orden establecido por unas tecnologías fósiles y nucleares dominadas por las compañías eléctricas de siempre.

Sin embargo, las razones de fondo por las que la organización y funcionamiento de todo el sistema energético deben ser revisadas de arriba a abajo han sido ignoradas por completo. Y en muy pocas semanas se han conocido informes de instituciones de la máxima relevancia que aportan luz sobre lo que realmente se necesita reformar.

El más reciente de ellos lo ha publicado el Banco Mundial. Su informe “Bajemos la temperatura: Fenómenos climáticos extremos, impactos regionales y capacidad de adaptación” recuerda que, si no hacemos nada por evitarlo, la subida de la temperatura media mundial sobrepasará la barrera de 2 ºC en 20-30 años, y antes de fin de siglo habrá subido más de 4 ºC con una probabilidad del 40%.“Si la temperatura sube de 2 ºC a 4 ºC, las múltiples amenazas sobre crecientes olas extremas de calor, aumento del nivel del mar, tormentas más severas, sequías e inundaciones podrían tener serias consecuencias para los más pobres y vulnerables”. El estudio señala, sin embargo, que muchas de estas consecuencias podrían evitarse manteniendo el calentamiento por debajo de los 2 ºC.

17 sept 2012

La transformación colateral y el dinero del monopoly.

En este episodio, Max Keiser y Stacy Herbert hablan de la transformación colateral de Jamie Dimon, que alimenta a los banqueros gánsteres con enormes cantidades de derivados tóxicos y letras del tesoro de naciones en bancarrota. En la segunda mitad, Max habla con Joshua Mellors de SocialJusticeFirst.com acerca de los suicidios financieros.

Más programas: http://actualidad.rt.com/programas/keiser_report

3 sept 2012

Cómo Goldman Sachs creó una crisis alimentaria internacional

Entre 2007 y 2008, los precios mundiales de los alimentos se dispararon. El número de personas viviendo en la extrema pobreza alcanzó los 150 millones. La ONU encargó a Oliver De Schutter una investigación sobre las causas de esta crisis alimentaria. La conclusión de su informe es estremecedora: potentes especuladores internacionales provocaron una enorme burbuja en el mercado mundial de alimentos.

En este post vamos a explorar la responsabilidad de algunas instituciones financieras en semejante catástrofe humanitaria. Veremos cómo Goldman Sachs jugó un papel central. Pero, antes de nada, necesito introducir un concepto importante: “los derivados financieros”. 

¿Qué son los “derivados financieros”?

En las noticias sobre la crisis bancaria seguro que habéis escuchado el término“derivados financieros”. Pero, ¿qué es un “derivado financiero”? Vamos a verlo con un sencillo ejemplo.

Un ejemplo de “derivado financiero”

Imaginemos a un agricultor que produce trigo y a un panadero que necesita el trigo para hacer pan.

El precio del trigo fluctúa con el tiempo. Ni el agricultor sabe por cuánto podrá vender el trigo en el futuro, ni el panadero sabe cuánto le costará comprarlo. Por ejemplo, si dentro de una año hay una gran sequía, la cosecha será escasa y el precio del trigo aumentará.

La mayor preocupación del agricultor es que el precio del trigo baje. Imaginad que compra semillas y tractores calculando que podrá vender cada tonelada de trigo por 100 euros y unos meses después, cuando termina la cosecha, en el mercado sólo le pagan 5 euros. ¡Desastre!

Al contrario, lo que más preocupa al panadero es que el precio del trigo suba. Imaginad que invierte dinero en su panadería calculando que podrá comprar el trigo a 100 euros y unos meses después resulta que vale 200. ¡Desastre!

Como los riesgos del agricultor y del panadero son complementarios (el agricultor teme que baje el precio del trigo y el panadero teme que suba), ambos pueden protegerse firmando un contrato que diga:

“Yo (agricultor) me comprometo a venderte una tonelada de trigo por 100 euros dentro de 9 meses. Y tú (panadero) te comprometes a comprármelo.”

Este contrato es un ejemplo de derivado financiero. Un derivado es un instrumento cuyo valor depende del precio de un bien subyacente. En nuestro ejemplo, “el instrumento” es el contrato de compra-venta y el “bien subyacente” es el trigo.

Hasta aquí, los derivados financieros pueden ser muy beneficiosos para la economía: al disminuir los riesgos, panaderos y agricultores pueden invertir en sus negocios sin temer la bancarrota si un año llueve un poco más o menos de lo habitual.

Goldman Sachs y los grandes especuladores entran en escena

Sigamos con nuestro ejemplo donde teníamos panaderos y agricultores. Ahora introducimos unos participantes nuevos: los especuladores.

Al contrario que panaderos y agricultores, los especuladores ni producen trigo ni necesitan trigo. Sin embargo, en su justa medida, los especuladores benefician tanto a los panaderos como a los agricultores. Por ejemplo, imaginad que un agricultor produce 100 toneladas de trigo al año. Tendría que encontrar a muchos panaderos para vender la totalidad de su cosecha y firmar un contrato diferente con cada uno de ellos. Para el agricultor es más sencillo vender su trigo a un especulador, quién, a su vez, asume el riesgo de encontrar a los panaderos. Dicho en la jerga económica: “los especuladores proporcionan liquidez al mercado”.

La crisis alimentaria estalló cuando un “invento” de Goldman Sachs junto a un cambio legal en EEUU provocó que los grandes especuladores se convirtieran en los únicos jugadores relevantes en el mercado de alimentos.

Allá por los 90, los banqueros de Goldman Sachs se inventaron un derivado financiero sobre un índice que mezcla los precios de 24 materias primas, entre ellas, el café, el trigo, el maíz y la soja (“Goldman Sachs Commodity Index”). En 1999, la agencia norteamericana encargada de vigilar este tipo de productos financieros decidió desregularlos, permitiendo a los especuladores ciertas operaciones antes prohibidas (en particular, las llamadas “posiciones a largo”).

Goldman Sachs diseñó su derivado financiero para los inversores que buscaban “aparcar” su dinero. Los alimentos parecen la apuesta perfecta: las empresas tecnológicas pueden quebrar si la competencia inventa un producto mejor, pero la humanidad siempre necesitará comida. ¿Qué mejor lugar para invertir?

La desregulación provocó un enorme flujo de capital hacia los derivados sobre alimentos. Se calcula que entre 2000 y 2008, la inversión en estos productos financieros se multiplicó por 50. La consecuencia fue una tremenda burbuja: cuanta más demanda para derivados financieros sobre alimentos, más sube el precio futuro de los alimentos y cuanto más sube el precio futuro de los alimentos, más demanda para los derivados. La crisis financiera no ha frenado esta tendencia: los alimentos siguen siendo un “valor seguro” para los especuladores (ver esta gráfica).

Permitidme terminar con el esclarecedor testimonio ante el Senado estadounidense de Michael W. Masters, ex-manager de un hedge fund que especula en el mercado de los alimentos:

“En este mismo momento, hay cientos de miles de millones de dólares preparados para entrar en los mercados de las materias primas. Si no se toma una acción inmediata, los precios de la energía y los alimentos seguirán subiendo. Esto podría tener consecuencias catastróficas para millones de consumidores estadounidenses. Y podría significar, literalmente, la muerte por inanición de millones de personas en los países más pobres”.

Crédito de la fotografía: Save The Children

Nota.- Si estáis interesados en este tema, os recomiendo: 1) El informe de Oliver de Schutter para la ONU, 2) Este artículo de Frederik Kaufman en Foreign Policy y 3) El testimonio completo de Michael W. Masters ante el senado norteamericano.


Chomsky y las 10 estrategias de manipulación mediática.

El lingüista estadounidense Noam Chomsky, célebre por su militancia política progresista, elaboró una lista de las “10 estrategias de manipulación” a través de los medios. Prescindiendo de las consideraciones ideológicas que Chomsky agrega, las fórmulas de manipulación que sintetiza son, en líneas generales,en forma alternativa y a veces simultánea.

Noam Chomsky

1- La estrategia de la distracción.

El elemento primordial del control social es la estrategia de la distracción que consiste en desviar la atención del público de los problemas importantes y de los cambios decididos por las elites políticas y económicas, mediante la técnica del diluvio o inundación de continuas distracciones y de informaciones insignificantes. La estrategia de la distracción es igualmente indispensable para impedir al público interesarse por los conocimientos esenciales, en el área de la ciencia, la economía, la psicología, la neurobiología y la cibernética. “Mantener la Atención del público distraída, lejos de los verdaderos problemas sociales, cautivada por temas sin importancia real. Mantener al público ocupado, ocupado, ocupado, sin ningún tiempo para pensar; de vuelta a granja como los otros animales (cita del texto Armas silenciosas para guerras tranquilas)”.

2- Crear problemas, después ofrecer soluciones.

Este método también es llamado “problema-reacción-solución”. Se crea un problema, una “situación” prevista para causar cierta reacción en el público, a fin de que éste sea el mandante de las medidas que se desea hacer aceptar. Por ejemplo: dejar que se desenvuelva o se intensifique la violencia urbana, u organizar atentados sangrientos, a fin de que el público sea el demandante de leyes de seguridad y políticas en perjuicio de la libertad. O también: crear una crisis económica para hacer aceptar como un mal necesario el retroceso de los derechos sociales y el desmantelamiento de los servicios públicos.

3- La estrategia de la gradualidad.

Para hacer que se acepte una medida inaceptable, basta aplicarla gradualmente, a cuentagotas, por años consecutivos. Es de esa manera que condiciones socioeconómicas radicalmente nuevas (neoliberalismo) fueron impuestas durante las décadas de 1980 y 1990: Estado mínimo, privatizaciones, precariedad, flexibilidad, desempleo en masa, salarios que ya no aseguran ingresos decentes, tantos cambios que hubieran provocado una revolución si hubiesen sido aplicadas de una sola vez.

4- La estrategia de diferir.

Otra manera de hacer aceptar una decisión impopular es la de presentarla como “dolorosa y necesaria”, obteniendo la aceptación pública, en el momento, para una aplicación futura. Es más fácil aceptar un sacrificio futuro que un sacrificio inmediato. Primero, porque el esfuerzo no es empleado inmediatamente. Luego, porque el público, la masa, tiene siempre la tendencia a esperar ingenuamente que “todo irá mejorar mañana” y que el sacrificio exigido podrá ser evitado. Esto da más tiempo al público para acostumbrarse a la idea del cambio y de aceptarla con resignación cuando llegue el momento.

5- Dirigirse al público como criaturas de poca edad.

La mayoría de la publicidad dirigida al gran público utiliza discurso, argumentos, personajes y entonación particularmente infantiles, muchas veces próximos a la debilidad, como si el espectador fuese una criatura de poca edad o un deficiente mental. Cuanto más se intente buscar engañar al espectador, más se tiende a adoptar un tono infantilizante. ¿Por qué? “Si uno se dirige a una persona como si ella tuviese la edad de 12 años o menos, entonces, en razón de la sugestionabilidad, ella tenderá, con cierta probabilidad, a una respuesta o reacción también desprovista de un sentido crítico como la de una persona de 12 años o menos de edad (ver Armas silenciosas para guerras tranquilas)”.

6- Utilizar el aspecto emocional mucho más que la reflexión.

Hacer uso del aspecto emocional es una técnica clásica para causar un corto circuito en el análisis racional, y finalmente al sentido crítico de los individuos. Por otra parte, la utilización del registro emocional permite abrir la puerta de acceso al inconsciente para implantar o injertar ideas, deseos, miedos y temores, compulsiones, o inducir comportamientos…

7- Mantener al público en la ignorancia y la mediocridad.

Hacer que el público sea incapaz de comprender las tecnologías y los métodos utilizados para su control y su esclavitud. “La calidad de la educación dada a las clases sociales inferiores debe ser la más pobre y mediocre posible, de forma que la distancia de la ignorancia que planea entre las clases inferiores y las clases sociales superiores sea y permanezca imposibles de alcanzar para las clases inferiores (ver ‘Armas silenciosas para guerras tranquilas)”.

8- Estimular al público a ser complaciente con la mediocridad.

Promover al público a creer que es moda el hecho de ser estúpido, vulgar e inculto…

9- Reforzar la autoculpabilidad.

Hacer creer al individuo que es solamente él el culpable por su propia desgracia, por causa de la insuficiencia de su inteligencia, de sus capacidades, o de sus esfuerzos. Así, en lugar de rebelarse contra el sistema económico, el individuo se autodesvalida y se culpa, lo que genera un estado depresivo, uno de cuyos efectos es la inhibición de su acción. ¡Y, sin acción, no hay revolución!

10- Conocer a los individuos mejor de lo que ellos mismos se conocen.

En el transcurso de los últimos 50 años, los avances acelerados de la ciencia han generado una creciente brecha entre los conocimientos del público y aquellos poseídas y utilizados por las elites dominantes. Gracias a la biología, la neurobiología y la psicología aplicada, el “sistema” ha disfrutado de un conocimiento avanzado del ser humano, tanto de forma física como psicológicamente. El sistema ha conseguido conocer mejor al individuo común de lo que él se conoce a sí mismo. Esto significa que, en la mayoría de los casos, el sistema ejerce un control mayor y un gran poder sobre los individuos, mayor que el de los individuos sobre sí mismos.

Visto en attacmadrid.orgi

23 ago 2012

Thrive: ¿Cuánto Le Costará Al Planeta? - Documental


THRIVE es un documental poco convencional que levanta el velo de lo que realmente está pasando en nuestro mundo, siguiendo el dinero aguas arriba - el descubrimiento de la consolidación global de energía en casi todos los aspectos de nuestras vidas. Tejiendo juntos avances en la ciencia, la conciencia y el activismo, THRIVE ofrece soluciones reales, nos da el poder con estrategias audaces y sin precedentes para reclamar nuestras vidas y nuestro futuro.

www.thrivemovement.com/

9 jul 2012

El capitalismo sabe moverse perfectamente en el caos


Entrevista con Eric Touissant sobre la crisis económica

El profesor e intelectual belga considera que el capitalismo «no va a morir como consecuencia de una crisis terminal, sino por la acción consciente de los pueblos.


Este intelectual belga es también doctor en Ciencias Políticas de la Universidad París VIII, presidente del Comité para la Anulación de la Deuda del Tercer Mundo (CADTM) y miembro del Consejo Internacional del Foro Social Mundial desde su fundación en 2001. Asimismo, es miembro del Consejo Científico de Attac Bélgica y Attac Francia.
Toussaint estuvo la semana pasada unas horas en Euskal Herria. Su visita tenía por objetivo impartir una conferencia bajo el título «Alternativas: la auditoría de la deuda». Y es que la deuda, sobre todo «la ilegímita» que pretenden hacer pagar al Tercer Mundo es lo que mejor conoce. Sin embargo, este estudioso de la política y la economía tiene las ideas muy claras sobre las razones de la crisis que asola al mundo y, por tanto, a Europa y Euskal Herria.
Lo que estamos sufriendo en Europa, ¿es una de tantas crisis cíclicas del capitalismo o es algo más profundo o más grave?
Son las dos cosas. Es una crisis cíclica, eso sí la mayor desde los años 30 del siglo pasado, pero al mismo tiempo, por acumulación de contradicciones, es una crisis sistémica con dimensiones interconectadas en todo el mundo. Ya sé que para la ciudadanía del País Vasco las dimensiones bancaria e inmobiliraria son las más visibles, pero para los pueblos del Sur del planeta es una crisis alimentaria, climática... Aunque parezca que son temas diferentes, la realidad es que la crisis alimentaria está totalmente relacionada con la crisis bancaria y financiera. La pregunta es por qué se desató esa crisis desde la especulación financiera que iba hacia el sector inmobiliario, principalmente en Estados Unidos, y luego se desplazó hacia los llamados 'futuros de granos' que son el trigo, el maíz, arroz y otros tipos de cereales. Esto provocó un alza de los precios de los alimentos básicos y eso afecta directamente al Tercer Mundo.
El FMI es un organismo internacional que se supone plantea respuestas a los problemas económicos de los estados y, sin embargo, no hay ni uno solo, en particular del Tercer Mundo ,que haya superado los problemas con sus recetas.
No, para nada, no hay ni uno. Todos los países del Tercer Mundo que implementaron las políticas del FMI a partir de los años 90, y ahí podemos incluir los países del exbloque soviético, algunos de la UE e incluso de la zona euro, que aplicaron las recetas del FMI se encontraron después con una situación más grave que antes de ponerlas en práctica. Economistas que no se puede calificar de radicales o de izquierda como Joseph Stglitz -Premio Nobel de Economía en 2001- escribió varios libros polémicos contra el FMI. Hasta tal punto estaba mal el FMI que, antes de la explosión de la crisis en Europa en 2008, no tenía para sus recetas más clientes que Turquía y había tenido que despedir a una parte de sus empleados. Gracias a la crisis y a la creación del G-20 entre 2008 y 2009, que le encargó ayudar a los países en crisis, el FMI logró volver sobre su senda y manejar más financiación para intervenir en la crisis, brindando su apoyo a una nueva ofensiva neoliberal contra los derechos de los pueblos y los trabajadores.
Las fórmulas propuestas desde la UE, el BCE y el FMI que tienden a reducir los gastos públicos, fomentar rescates de bancos o grandes corporaciones con dificultades o en quiebra técnica, fomentar las privatizaciones de empresas o sociedades públicas... ¿nos van a sacar de la crisis o simplemente la van a aplacar por un tiempo?
Este tipo de soluciones propuestas por la Troika -FMI, Banco Central Europeo y Comisión Europea- profundizan y prolongan la crisis. En una crisis como ésta lo elemental es incentivar la actividad económica a través del gasto público y el consumo privado, y lo que decidieron implementar ellos como política fue justo lo contrario: reducir al gasto público, salvo para el pago de la deuda -que eso sí aumenta-, reducir la inversión o gasto social de ayuda a las víctimas de la crisis, congelación salarial, despidos, reforma neoliberal de las jubilaciones y aumento del trabajo precario. Todo esto disminuye el poder de compra de la mayoría de la población, disminuye el consumo privado e impide incentivar la actividad económica. Son conscientes de que proponen llevar una política que va a suponer unos años de depresión económica, pero su objetivo no es el crecimiento económico a corto plazo sino terminar la obra emprendida por Margareth Thatcher y Ronald Reagan hace 30 años. Se trata de culminar la obra de destrucción de lo que queda del Estado de Bienestar, construido a lo largo de varias décadas en el Siglo XX por las luchas de los asalariados que mejoraron sus condiciones de vida. Quieren dar esos derechos al capital en contra de la ciudadanía.
¿Qué futuro le ve a la UE y al propio euro?
Es complicado predecirlo, porque el capitalismo y sus dirigentes, su clase política, pueden perfectamente gestionar un caos. El caos no es para ellos la mejor solución, pero de alguna manera el caos les permite implementar una terapia de choque con el pretexto de superar el propio caos. Ellos gestionan el caos, no adoptan las medidas que permitirían solucionar la crisis sino que aprovechan el caos para limitar libertades sociales, cívicas, sindicales... Por eso es complicado decir si se va a mantener la UE o el euro. Podemos seguir con una UE caótica, con una zona euro en crisis. Se puede imaginar incluso la expulsión de un país como Grecia si un gobierno de izquierda llega al poder, lo que tampoco significaría un desastre para los pueblos. Un gobierno de izquierda radical puede volver a una moneda nacional soberana y tomar medidas para proteger el nivel de vida de la población y hacer reformas fiscales, proteger a los productores locales e incentivar la producción local para disminuir las importaciones y, sobre todo, repudiar la parte ilegítima de la deuda, que suele ser la mayor parte, para disminuir el peso del reembolso de esa deuda. Hay varios escenarios. Grecia podría mantenerse en la zona euro, porque no hay un mecanismo determinado para expulsar a un miembro, pero también Grecia puede salir y encontrar sus soluciones si hubiera un gobierno que implemente un plan alternativo.
¿Es posible una revuelta social en Europa?
El movimiento M-15 en España, los movimientos sociales en Grecia, los movimientos en Francia de otoño de 2010 contra la reforma de las jubilaciones de Sarkozy, la huelga general en el Estado español... demuestran que hay un índice importante de descontento social con participación en distintos países de una nueva generación que utiliza métodos que son diferentes al movimiento sindical tradicional, porque no se trata tanto de huelgas como de ocupación del espacio público, de desobediencia civil. Hay muestras de descontento social. El desafío es lograr que sea un movimiento europeo para superar la fragmentación país por país. Hay que luchar a nivel local, pero hay que ir de lo local al nivel europeo, porque las políticas se definen a nivel nacional, pero cada vez más en el marco europeo y en el internacional.
El movimiento de los indignados o también llamado 15-M ¿está ya amortizado por los poderes políticos y económicos o tiene algún futuro?
Estamos en una situación en la que los gobiernos reaccionarios de Europa tienen miedo. Por ejemplo, temían lo que podía decidir el pueblo griego en las elecciones, de ahí la presión y el chantaje que se ha hecho sobre ellos. Hay que reconocer que hasta ahora el movimiento de protesta no ha logrado desestabilizar los gobiernos. Aún así, sí le veo futuro porque nada está escrito sobre el futuro. El futuro depende de la capacidad de las nuevas generaciones para extraer lecciones de las etapas previas y mejorar así su nivel de organización, dotarse de propuestas y pensar su estrategia. Eso significa lucha política y social para derrumbar a los gobiernos, porque los gobiernos no van a hacer concesiones. O los tumbamos y entramos en una nueva fase, o ellos se mantendrán en el poder y da igual su impopularidad porque pueden sobrevivir porque les da igual el respeto a la democracia.
Aquí, en Euskal Herria una parte importante de la población aboga por la independencia de España y Francia para plantear una salida propia y alternativa a la crisis ¿lo ve factible? ¿es una buena idea?
Yo creo que sí hay opciones. Hay países pequeños en la Unión Europea, por ejemplo Eslovenia que está en la UE y en la zona euro, por lo que hay posibilidades para un pueblo de dotarse de un Estado y luego obtener su reconocimiento. Pero, al mismo tiempo, necesitamos una colaboración de alto nivel entre los pueblos europeos para lograr implementar una política alternativa. Un pueblo en un rincón de Europa frente a la UE puede tener algún pequeño margen de maniobra, pero para lograr un futuro diferente en favor de los pueblos es absolutamente necesario tener una estrategia internacionalista, contar con más pueblos.
Las diferencias entre los países ricos y pobres son las mayores de la historia de la humanidad, y más de medio mundo vive en sumido en la pobreza. ¿Sobrevivirá este sistema?
Este sistema es injusto, provoca disgusto en gran parte de la población y de la opinión pública a pesar del discurso hegemónico y la letanía de los grandes medios de comunicación y los gobiernos, pero, al mismo tiempo funciona, porque el capitalismo sabe moverse perfectamente dentro del caos. El metabolismo del capitalismo funciona por ciclos de crisis, puede moverse en situación de guerra y con un montón de guerras. Incluso cuando hay guerras entre países capitalistas, el capitalismo se mantiene. Para superar este sistema capitalista y productivista se requerie una acción conjunta y consciente de la ciudadanía de los pueblos. El capitalismo no va a morir como consecuencia de una crisis terminal sino por la acción consciente de los pueblos, lo que implica dotarse de un programa, de una estrategia y mejorar el nivel de organización de los oprimidos.

21 jun 2012

Río+20, Imposible capitalismo verde



El mundo ha cambiado ostensiblemente en las dos últimas décadas como hemos observado. Hace 20 años la coyuntura política en la que se celebró la “Cumbre de la Tierra” era bastante distinta. Se dice que en Río de Janeiro tuvo lugar la mayor reunión diplomática internacional de la Historia, atendiendo al número de presidentes de Gobierno y Jefes de Estado reunidos. En la cumbre de Rio+20 que se está celebrando ahora, no participarán ni Obama, ni Merkel, ni Cameron, restando así importancia a la cumbre por parte de tres de las potencias capitalistas más fuertes del planeta. Si estarán presentes sin embargo en la reunión del G-20 que se dará este fin de semana en México, lo cual evidencia las contradicciones del capitalismo y la propia debilidad y crisis de las ONU y el desprecio manifiesto de las grandes potencias hacia ella.

Dilma Rousset, presidenta de Brasil y anfitriona del evento, reprochaba a la UE y a EEUU que “la sostenibilidad no puede estar a merced de las crisis”. Es decir, que no puede ligarse solamente con el crecimiento económico. Hace 20 años G.Bush (padre) dejó claro en la Cumbre de la Tierra que no venía a poner en cuestión el “american way of life”- modo de vida americano-. Acudió, pero no firmó ni un sólo documento.

Esta vez sin la presencia de Obama, ni de algunos de los máximos líderes europeos, la “EconomíaVerde” defendida por la propia UE, puede quedar en entredicho. En esta tesitura, en que los principales gobiernos del mundo no están dispuestos a financiar, ni a firmar acuerdos vinculantes para las nuevas y necesarias políticas ambientales globales (agua, energía, biodiversidad, cambio climático, desertificación..) ¿en manos de quién quiere dejar la ONU esta tarea? La respuesta no es difícil: Bajo la responsabilidad de las corporaciones transnacionales, como ya ocurrió en 2002 en la desastrosa cumbre de Johannesburgo.

Ya en 1992, al acabar la Cumbre de la Tierra, Greenpeace colgó una gran pancarta en el Pâo de Açúcar dónde a la Madre Tierra se le colocaba el cartel “sold out-vendida”. para dejar constancia de que los mayores responsables de la crisis socio-ecológica global, las empresas multinacionales, no figuraban ni en los análisis, ni en los documentos aprobados, siguiendo así sus actividades sin regulación, ni control por parte de la ONU.
Ahora, 20 años más tarde, nos hablan de Economía Verde y de Responsabilidad Social Corporativa pero las actividades antisociales y anti-ecológicas de las transnacionales siguen su curso, sin detenerse. La economía marrón y la verde se retroalimentan. Por ello en la “Cupula dos Povos” -Cumbre de los Pueblos- que se reúne a más de 40 kilómetros del fortificado Rio Centro oficial, la asamblea de los movimientos sociales denuncia que la democracia global es imposible con el secuestro y la cooptación de la ONU por parte de las corporaciones capitalistas.

Tras el escaparate conceptual de la “Economía Verde” se plantea una nueva recuperación del capitalismo, esta vez, para tratar de introducir los ciclos naturales de la vida en las dinámicas financieras y comerciales. Con esta propuesta se trata de dar una vuelta de tuerca más a la explotación de los ecosistemas y de la humanidad, usando su control de las nuevas tecnologías, como arma principal. Trasngénicos, agrotóxiconbs y agrocombustibles, las nanotecnologías, la biología sintética y la conquista del espacio, la vida artificial, y la geoingeniería y la propia energía nuclear son incluidas en su menú verde para superar la crisis ambiental.

Desmantelemos el Poder Corporativo

Pongamos fin a la Impunidad

¡Desmantelamos el capital poder corporativo!

¡Por el fin de la impunidad de las Empresas Transnacionales!

Ya Llegó la hora de unir los cientos de luchas, campañas, redes, movimientos y organizaciones que combatimos de diferentes formas la apropiación de nuestros destinos, patrimonio natural y derechos por parte de las grandes corporaciones transnacionales en cada rincón de nuestro mundo.

La globalización neoliberal abrió las puertas a la explotación salvaje del mundo por parte de los grandes poderes económicos y financieros.

Estos se han apoderado paulatinamente de nuestras vidas y del planeta, creando un manto de impunidad a través del desmantelamiento y violación sistemática de las legislaciones y la firma de tratados internacionales de comercio e inversiones, que les brindan más derechos a “los inversionistas” y al capital que a las y los ciudadanos. Así, los derechos de los pueblos han sido sistemáticamente violentados, la Tierra y sus recursos destruidos, saqueados y contaminados y las resistencias criminalizadas, mientras las empresas continuan cometiendo sus crímenes económicos y ecológicos con total impunidad. Impulsado por su imperativo de maximizar las ganancias, las empresas transnacionales tratan de enfrentar trabajadores y trabajadoras de las diferentes regiones entre sí en lo que es una carrera hacia el fondo para los trabajadores y las trabajadores del mundo.
La gobernanza y politicas de las instituciones multilaterales (FMI, BM, OMC) ha servido a los intereses corporativos, mientras que las instituciones de la ONU y la UE estan siendo capturadas cada vez con mayor fuerza por las ETNs, como se evidencia en las politicas formuladas para satisfacer los intereses del capital y en el hecho de que estas instituciones se niegan a imponerles limites.

En la gran mayoría de los países, los gobiernos están al servicio de sus intereses y contra nosotras, las mayorías. En contra de los principios democráticos, usurpan las instituciones y, actuando con la complicidad de elites nacionales, logran a alterar leyes y políticas que les permiten continuar saqueando la riqueza de las naciones y mantener su relación depredadora con la naturaleza. Han diseñado herramientas como la Responsabilidad Social Corporativa para limpiar su imagen frente a las crecientes denuncias acerca de sus acciones en contra de las poblaciones y colectivos afectados para poder seguir incrementando sus ganancias.

12 jun 2012

10 Pasos para derrotar a la corporatocracia

por Bruce E. Levine
www.brucelevine.net
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Traducción y notas de Manuel Haj-Saleh


Muchos estadounidenses saben que su país no es una democracia sino una “corporatocracia”, en la que nos gobierna una sociedad de empresas gigantes, la élite extremadamente rica y los funcionarios de un gobierno que colabora con las corporaciones. Demasiados de nosotros hemos sido pacificados por la cultura y las instituciones creadas por la corporatocracia.
Algunos activistas insisten en que este problema de pasividad política está originado por la ignorancia de los estadounidenses debido a la propaganda de las corporaciones en los medios de comunicación, y otros afirman que la pasividad política está causada por la incapacidad de organizarse debida a la falta de dinero. Sin embargo, las encuestas muestran que en los asuntos importantes de nuestro tiempo —desde guerras sin sentido hasta los rescates de Wall Street, la evasión fiscal de las empresas o el atraco de las compañías de seguros sanitarios— la mayoría de estadounidenses no ignoran la realidad de que les están jodiendo. Y la historia americana está repleta de ejemplos organizativos —desde el Ferrocarril Subterráneo a la Gran Revuelta Populista1, la sentada de huelga en Flint, las huelgas espontáneas de hace una generación— de rebeldes con éxito que tenían poco dinero pero muchas agallas y solidaridad.
La élite se pasa la vida acumulando dinero y tienen el poder financiero para sobornar, dividir y conquistarnos al resto. La única forma de vencer al poder del dinero es con el poder del valor y la solidaridad. Cuando recuperemos nuestra solidaridad y nuestras agallas, podremos elegir —e implementar— sabiamente estrategias y tácticas consagradas que los pueblos oprimidos han usado desde siempre para derrotar a la élite. Entonces, ¿cómo recobramos nuestras agallas y solidaridad?


1. Crear los “ladrillos” culturales y psicológicos para los movimientos democráticos.

El historiador Lawrence Goodwyn ha estudiado movimientos democráticos como el de “Solidaridad” en Polonia, y ha escrito exhaustivamente acerca del movimiento populista en los Estados Unidos que tuvo lugar a finales del siglo XIX (lo que él llama “el mayor movimiento democrático de masas en la historia americana”). Goodwyn concluye que los movimientos democráticos son iniciados por personas que ni se resignan al status quo ni se dejan intimidar por el poder establecido. Para Goodwyn los ladrillos culturales y psicológicos de los movimientos democráticos son el respeto individual a uno mismo y la confianza de la colectividad en sí misma. Sin lo primero, no creemos que seamos dignos del poder o capaces de utilizarlo sabiamente. Sin la segunda, no creemos que podamos tener éxito en la lucha para quitarle el poder a nuestros gobernantes.
Así pues, es el trabajo de todos nosotros —desde padres a estudiantes, a maestros, a periodistas, al clero, a los psicólogos, a los artistas y a TODO el que le importa algo la democracia genuina— crear el respeto individual a uno mismo y la confianza de la colectividad en sí misma.


2. Enfrentarse y transformar a TODAS las instituciones que han destruido el respeto a uno mismo y la confianza de la colectividad en sí misma.

En “Arriba, Levántate” detallo doce áreas principales, institucionales y culturales, que han roto el espíritu de resistencia de la gente, y todas ellas son “campos de batalla para la democracia” en los que podemos luchar para recuperar el respeto propio y la confianza colectiva:
  • La televisión.
  • El aislamiento y la burocratización.
  • El “consumismo fundamental” y los anuncios y propaganda.
  • Los préstamos estudiantiles y la servidumbre por contrato.
  • La vigilancia.
  • El declive de los sindicatos/de la solidaridad entre los trabajadores.
  • La codicia y la cultura del “dinerocentrismo”.
  • Las escuelas basadas en el miedo que enseñan la obediencia.
  • El fracaso psicopatologizante.
  • El elitismo en la formación profesional.
  • Los medios de comunicación corporativos.
  • El sistema electoral de los EEUU.
Como hizo notar Ralph Waldo Emerson: “Todo lo que hacemos es correcto e incorrecto a la vez. La ola del mal inunda a todas nuestras instituciones de igual forma”.


3. Ponerse cada día, en todos los aspectos, del lado de los anti-autoritarios.