Sobre las cooperativas eléctricas.
Con motivo de la campaña de desobediencia solar iniciada por varias cooperativas energéticas, como podéis ver en esta noticia y en esta rueda de prensa, animamos a informarse, a informar y a pasarse a las cooperativas energéticas habidas y por haber.
Actualmente, con sólo cambiar de compañía eléctrica podemos incrementar de forma inmediata la producción de electricidad verde. Y defender, de paso, otro modelo energético. En la entrevista que le hizo Jaume Barberà en el programa Singulars, Puig proponía una alternativa energética verde al alcance de todos. Tras realizar un análisis exhaustivo del actual sistema eléctrico español (oligopoly según Jordi Évole), donde explicaba el porqué el recibo de la luz no para de subir (entre 1999 y 2013 ha sufrido un incremento del 74,69%, pasando de tener una de las tarifas más bajas de la UE a la una de las más elevadas, según Eurostat), el déficit de tarifa se engrosa y, paradójicamente, las grandes corporaciones eléctricas (Iberdrola, Gas Natural Fenosa, Endesa, HC y E.On) incrementan sus beneficios cada año. Puig instaba “a crear un sistema eléctrico totalmente descentralizado y al servicio del ciudadano”. Y “con un acto tan sencillo como dejar de ser clientes de los oligopolios y pasarnos a cooperativas que ya comercializan electricidad verde al 100% en España”.
¿Qué son las cooperativas de electricidad verde?
Básicamente, son empresas que comercializan (y, a veces, producen) kilovatios procedentes exclusivamente de fuentes renovables (como el sol, el viento, el agua, el calor geotérmico, las olas, las mareas o la biomasa). Aunque estas entidades pueden adquirir electricidad en el mercado general (y a los grandes oligopolios energéticos), todas avalan el origen renovable de toda la electricidad que comercializan y producen (con certificados de la Comisión Nacional de la Energía, CNE). Pero hay más. En las cooperativas, los consumidores forman parte de la empresa (son socios). El objetivo no es sólo apostar por una energía limpia y renovable sino promover un modelo energético compartido con los ciudadanos (abierto y participativo).
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7 ago 2013
5 jul 2013
Municipios a favor de la Economía del Bien Común
El pasado 28 de mayo se hizo público un ranking de los países más felices del mundo que elabora la OCDE cada año para medir la felicidad de los ciudadanos.¿Que hace que un país sea más feliz que otro? Las variables que tiene en cuenta la OCDE para valorar la felicidad son de sentido común y van unidas a la calidad de vida: renta per cápita, empleo, vivienda, seguridad, educación, medio ambiente, salud, equilibrio entre trabajo y vida privada.
La ganadora es Australia, donde no hay casi desempleo, las diferencias salariales son casi inexistentes y las jornadas laborales son reducidas, lo que les permite disfrutar del tiempo libre y conciliar la vida laboral con la familiar.
En España vamos bajando puestos cada año que pasa. El aumento de la desigualdad y el sentimiento de inseguridad por un futuro cada vez más incierto están haciendo mella en la ciudadanía española. Nos piden hacer más horas con un menor sueldo para aumentar unos índices de productividad que nadie se atreve a cuestionar. ¿Pero qué sucederá con el resto de índices?
Medir la felicidad de los ciudadanos puede parecer naif y novedoso pero en el reino de Bután ya hace años que lo hacen. Se trata de la Felicidad Bruta Nacional (FBN). Bután está situado entre dos grandes potencias mundiales, China y la India. Cuenta con una población de 700.000 habitantes y un territorio similar en extensión a Suiza. Y a pesar de sus limitaciones en cuatro décadas han logrado lo que otros países consiguen en cientos de años: sanidad y comida asegurada, electricidad subvencionada, agricultura ecológica y un turismo de alto valor que paga la mayor parte de los impuestos. La esperanza de vida de los butaneses ha pasado, en los últimos años, de 44 a 66 años y su alfabetización ha llegado al 60% de la población.
En este sentido desde el movimiento de la Economía del Bien Común se ha propuesto la creación de Municipios del Bien Común. El objetivo no es que un municipio sea “mejor que otro sino que quiera conseguir mejoras en aquellos factores de calidad de vida que importan a sus habitantes”. Debemos recordar que en nuestra Constitución ya se determina la responsabilidad del Estado, y por lo tanto de los municipios, en el bienestar de sus ciudadanos.
La idea es constituir un nuevo concepto económico municipal “de abajo arriba” .A través de procedimientos de participación ciudadana, se elegirían de 10 a 20 factores que los ciudadanos de ese municipio consideren que determinan la calidad de vida. Se realizarían encuestas cada año y se evaluaría su evolución, lo que condicionaría las políticas públicas. La idea puede resultar nueva pero en nuestra Constitución ya se reconoce, dentro de la definición de Estado social, el derecho de participación ciudadana en la formación de la voluntad política. Una de las principales funciones de un “municipio del bien común” es dar a conocer y promover los principios en los que se basa este movimiento, dando ejemplo en sus prácticas y favoreciendo a las empresas que más contribuyan a su fin.
¿Cómo puede un municipio sumarse a los Municipios del Bien Común?Formalmente, puede realizar una declaración del concejo municipal donde declare el apoyo a la Economía del Bien Común y debe apoyar al menos una de las 5 actividades siguientes:
1. Hacer en su propio ámbito administrativo y económico un balance del bien común
2. Invitar a los empresarios del lugar a realizar el balance del bien común
3. El desarrollo participativo de un “índice del bien común municipal”
4. Proyecto de participación ciudadana para facilitar y promover una “convención económica municipal”
5. Unirse a una “región del bien común”
Más información sobre cómo convertirse en “municipio por el bien común” en la web de la Economía del Bien Común.
¿Qué municipios son ya promotores de la Economía del Bien común?
Cada vez más ayuntamientos de diferentes ideologías políticas muestran interés en conocer y promover la Economía del Bien Común. Algunos de los ejemplos en España son Muro de Alcoy, en la Comunidad Valenciana, de casi 9.000 habitantes y Miranda de Azán, pequeño municipio salmantino de medio millar de habitantes. Ambos se han sumado desde el inicio al movimiento por la Economía del Bien Común.
Cada vez más ayuntamientos de diferentes ideologías políticas muestran interés en conocer y promover la Economía del Bien Común. Algunos de los ejemplos en España son Muro de Alcoy, en la Comunidad Valenciana, de casi 9.000 habitantes y Miranda de Azán, pequeño municipio salmantino de medio millar de habitantes. Ambos se han sumado desde el inicio al movimiento por la Economía del Bien Común.
Visto en elpais.com
3 jul 2013
Otro modelo de ciudad, y de ciudadanos. REDES
En el futuro, la apariencia de las ciudades no se alejará mucho de su aspecto actual, pero sí que cambiará su funcionamiento: los recursos se utilizarán de un modo más eficiente y razonable, y en general serán más sostenibles de lo que son hoy. Convertir los núcleos urbanos en mejores sitios para vivir será posible gracias a la integración de las tecnologías digitales con las infraestructuras de la metrópolis. En este capítulo de Redes, el arquitecto y diseñador Carlo Ratti revela a Elsa Punset que esta transformación ya se ha puesto en marcha y explica de qué modo las nuevas tecnologías tienen el potencial de cambiar tanto las ciudades como las conductas de sus habitantes. Y además, pondremos a prueba los conocimientos de los ciudadanos en materia de sostenibilidad y veremos cómo mejorarlos.
17 may 2013
12 may 2013
La experiencia personal de un 15M - Documental
El pasado 15 de mayo de 2011 todo cambió, o nada. Decenas de miles de ciudadanos salieron a las calles para lo que sería el comienzo del cambio definitivo en la sociedad española y en las mentes de las personas, o no. Y no fue sólo "un movimiento 15M", fueron "muchos 15Ms", tantos como personas. En 15M: "Excelente. Revulsivo. Importante", asistimos en primera persona a una de esas experiencias en Madrid. No a la más importante o la más vistosa, sencillamente, a una más.
5 may 2013
El Gabinete Digital de Brasil. Democracia en red. Gobierno colaborativo.
Hay vida mas allá de la democracia representativa unidireccional. Hay vida al margen de los Parlamentos Estáticos Que Bostezan Cada Cuatro Años. Y existe ya un prototipo tecnopolítico que sería el sueño de movimientos como el 15M español. Se llama Gabinete Digital. Es el corazón político de Rio Grande do Sul, un importante Estado de Brasil. Y como no podía ser de otra forma ha surgido en Porto Alegre, la ciudad que vio nacer el presupuesto participativo y el Foro Social Mundial.
El Gobernador Tarso Genro – que fue ministro de Educación, Relaciones Institucionales y Justicia en la era Lula – lanzó en mayo de 2011 este proyecto de participación ciudadana. El Gabinete Digital, que lleva el apellido de “Democracia en red”, no es otra cosa que una vuelta de tuerca tecnológica a la idea de presupuesto participativo. Los ciudadanos del Estado de Rio Grande do Sul encuentran en el Gabinete todo tipo de herramientas para dialogar con su Gobierno. Interesante: el Gabinete parece haber entendido que abrir perfiles en redes sociales no es sinónimo de diálogo.
La política 2.0 está construída más con voluntades que con tecnología. Y por eso en el sitio del Gabinete Digital el ciudadano se encuentra con algunas secciones que dejarían boquiabiertos a la mayoría de políticos de ese neolítico español llamado 2012. Un breve repaso:
El Gobernador responde. Cualquier ciudadano puede lanzar una pregunta al Gobernador. Las preguntas entran en una especie de agregador donde los internautas votan las más interesantes. Un Meneame de la política, vaya, que funciona en todas las secciones del portal. Tarso Genro responde personalmente la pregunta más votada del mes vía You Tube.
El Gobernador pregunta. Tarso lanzó durante 2011 preguntas al aire, dudas de gestión, para escuchar las respuestas de los ciudadanos. La primera, sobre salud pública, recibió más de 1,3 millones de propuestas y 120.000 votos. Co-creación política en estado puro.
Agenda colaborativa. El Gobierno desplaza su sede hacia ciudades del interior una vez al mes, para conocer problemáticas y escuchar propuestas. Señores de la carrera de San Jerónimo, Teruel existe.
Datos abiertos. El Gobierno de Tarso es la referencia brasileña en transparencia y datos abiertos.
Por si fuera poco, el portal utiliza software libre y el tipo de licencia Creative Commons más abierto. Seguro que el Gabinete tiene algunas ineficacias o detalles mejorables. Pero es un salto cuántico de la democracia representiva a la democracia participativa. Un detalle: Tarso Genro estuvo en la Acampada Sol, durante las primeras semanas del 15M, para estudiar las enseñanzas de aquella wikiciudad efímera. Nadie sospechaba entonces que el espíritu del 15M iba a poner su granito de arena a un prototipo tecnopolítico como el Gabinete Digital. Ahora sólo falta que alguien envíe esta noticia a Meneame y que Tarso Genro se presente a las elecciones de la Comunidad de Madrid, Catalunya o Asturias (recientemente anticipadas). Queremos un pasaporte español para Tarso ya. Queremos un Menéame Político Ya.
Visto en blogs.20minutos.es
31 mar 2013
25 mar 2013
Viaje al milagro cultural islandés
- La isla se apoya en la industria creativa para remontar el colapso vivido en 2008
- El éxito contrasta con la oleada de recortes en las artes que vive el sur de Europa
| Fesitval de música avanzada y nuevas tecnologías "Sónar 2013" en el Harpa de Reikiavik. Febrero 2013. |
Si el colapso financiero que sufrió Islandia en 2008 suele interpretarse como un laboratorio de preguntas y respuestas sobre la crisis, convendría tomar nota de algunas de lassoluciones. A diferencia del sur de Europa, donde los recortes y las subidas de impuestos se han cebado especialmente con la cultura, desde 2008 este país de 320.000 habitantes y el tamaño de Portugal se ha volcado en el sector de las industrias creativas. El impacto económico de esa actividad (unos 1.000 millones de euros) dobla hoy al de la agricultura y está solo por debajo de la legendaria máquina de exportar bacalao (y otros productos del mar) al mundo continental, primera industria de la isla. Todo ello gracias, en parte, a una mujer menuda de 37 años —su ministra de Cultura— que se ha dejado los cuernos durante cuatro años desde el Gobierno y no ha permitido que le dijeran eso de: “¿Para qué vamos a darle dinero a los artistas?”. Al contrario, les ha convertido en protagonistas del éxito económico reciente.
Hoy la tasa de paro es del 5,7% y el país crece a un ritmo del 3%. Es cierto que se ha devaluado la moneda y evitado rescatar a los bancos pagando su deuda externa (3.600 millones). Pero gran parte de la mejora también es gracias a esta suerte de New Deal artístico. Y todo puede cambiar el próximo 27 de abril, cuando Islandia afronta las primeras elecciones después de que el país haya empezado a superar la crisis. La memoria es corta. El partido conservador, al mando cuando todo su fue al garete (la bolsa llegó a caer un 90% y el PIB perdió 7 puntos), es hoy el favorito en las encuestas. La coalición formada por el Partido Verde y los Socialdemócratas, a la que pertenece la primera ministra Jóhanna Sigurdardóttir (la primera mujer en ocupar ese puesto), lo tiene crudo. La titular de cultura, Katrín Jakobsdóttir, su pieza más carismática, no lo oculta. Recibe a EL PAÍS y repasa su mandato, simbólicamente desplegado alrededor de la construcción del espectacular Harpa, un increíble auditorio en el puerto de Reikiavik que se ve desde su despacho. Cuando llegó la crisis, quedó paralizado. Ella se empeñó en convertirlo en una metáfora de lo que se traían entre manos: crear riqueza a través del fomento de las artes.
“Vemos la cultura como la base de las industrias creativas, una parte cada vez más importante de nuestra economía. Cuando me nombraron ministra, lo afronté como una cuestión de supervivencia. Y eso es lo que intento meter en la cabeza de la gente: la cultura es un factor económico muy importante. El dinero que genera es el mismo que toda la industria del aluminio. También lo puedes ver en el empleo que genera el turismo cultural. Por eso decidimos terminar Harpa, aunque fue muy controvertido. Pararlo hubiera sido una derrota psicológica, por no decir lo importante que es la música en Islandia”.
Gracias a la ministra de Cultura, Katrín Jakobsdóttir, los artistas son los nuevos protagonistas del éxito económico
El Gobierno recortó partidas de estructura. Adelgazó ministerios y gastos fijos. Pero aumentó las aportaciones a proyectos culturales independientes. Una mezcla de tejido público/privado muy ágil pero que, en ningún caso, supone la renuncia del Estado a la gestión de la cultura y la educación. “La base tiene que venir del sector público. Como la educación. Es parte de una comunidad gestionar las escuelas. Después de la crisis, la asistencia a conciertos, exposiciones… subió. La gente necesitaba desinhibirse, dejar volar su espíritu”.
Música sobraba. El 80% de los jóvenes (sobre todo en los pueblos) estudia algún instrumento y solfeo. Y eso se traduce en decenas de bandas con prestigio internacional. La naturaleza sigue siendo el primer atractivo para los turistas. Pero un 70% de los jóvenes según una encuesta reciente lo hace ya por la música. Eso ya se sabía en 2006 cuando se creó la oficina de exportación musical del país, dirigida por Sigtryggur Baldursson, exbatería de los Sugar Cubes, la banda con la que Björk comenzó y gracias a la cual se forjó la leyenda del sonido islandés. Según este organismo, 43 bandas tocaron el año pasado fuera de Islandia.
En paralelo, la industria del software y los videojuegos crece exponencialmente. “Está en los aledaños de la cultura y da mucho trabajo a gente del sector, como ilustradores”, explica la ministra. Para el cine, una nueva ley reembolsa el coste de cualquier película rodada en Islandia a sus productores. Ridley Scott se fue ahí a rodar Prometheus,igual que Darren Aronofsky hizo con Noah. La mañana en la que se prepara este reportaje, todo el equipo de la serie de HBO Juego de Tronos desayuna en un hotel del centro de Reikiavik antes de partir hacia una jornada de rodaje.
Pero cuando todo era champán y barra libre de crédito, muchos ya habían pronosticado que este era el único camino que podía seguir Islandia. Andri Magnason escribió en 2006 Dreamland: A self-help manual for a frightened nation (de próxima publicación en España por Aire). Un libro donde denunciaba un modelo económico basado en el dinero fácil de la especulación. “Durante los años del boom el gobierno concentró sus esfuerzos en la expansión de los bancos, el aluminio y la energía hidráulica que estaba destruyendo la naturaleza. Algunos queríamos ver una economía basada en la creatividad, no en el dinero fácil”. Así que hubo una extraña alianza entre los protectores de la naturaleza y “los empollones de los ordenadores”, recuerda Magnason.
“Durante los años del boom algunos queríamos ver una economía basada en la creatividad, no en el dinero fácil”, dice el autor Andri Magnason
Björk y otras figuras clave de la isla le prestaron atención. “Así que cuando llegó la crisis había un movimiento de raíz en el que estaban metidos muchos jóvenes”. Se crearon grupos de trabajo en lo que dieron en llamar el ministerio de las ideas, una antigua fábrica en las afueras de Reikiavik. Pero Magnason reconoce el importante papel del gobierno. “Han crecido los teatros, el mercado literario ha florecido (60 escritores tienen apoyo durante un año entero), la producción cinematográfica ha aumentado, igual que la escena musical. Y todo este apoyo se multiplica en la economía. Las artes no son un proyecto paralelo a la buena economía, es la base de su salud”. ¿Y por qué la gente piensa votar de nuevo al partido conservador? “Echan de menos sus Range Rover”, resuelve el músico Ólafur Arnaldsen un café de Reikiavik.
Permanece también la duda de si este modelo sería exportable a países como España o Italia, que multiplican por 150 su población. Donde los problemas económicos también guardan esa proporción. Magnason opina que sí. “Puede aplicarse a la mayoría de sitios. El problema en Europa, especialmente en Italia y España, es toda esa gente joven que no hace nada o que está en la extraña situación que ni el gobierno ni la industria definen su papel. Así no usarán toda su creatividad”. Quizá sea cuestión de tocar aún más fondo.
Visto en elpais.com
15 mar 2013
Ciudadanos y movimientos sociales de Sevilla se alían con vistas a presentarse a unas elecciones
- Se constituye en Sevilla una "Asamblea ciudadana" con el horizonte de concurrir a las elecciones y desbancar al poder constituido.
- Juan Torres (ATTAC), los abogados Jose Ignacio Aguilar (Intercomisión Vivienda 15M) y Juan Moreno Yagüe (Democracia 4.0), Antonio Losada(ex secretario general de CGT Sevilla), Federico Noriega (Asambleas Ciudadanas Constituyentes y Ecologistas en Acción), la profesora de Ciencias de la Información María Lamuedra (Universidad del Bien Común) y Esteban de Manuel (Coordinador de EQUO Andalucía).
| Concentración del 15M en "Las Setas" de Sevilla / AUTOR: Neftalí Vázquez |
El Salón de actos de la Facultad de Económicas de la Universidad de Sevilla acogió el viernes 8 de marzo una reunión de cien personas que se proponen unir a ciudadanos y movimientos sociales indignados con la coyuntura política y socioeconómica para "promover el tránsito a una nueva etapa democrática", con el horizonte, para conseguirlo, de presentarse a próximas citas electorales.
El centenar de asistentes a la asamblea acudió por convocatoria de una treintena de activistas que se reunieron el 21 de febrero en la Casa de las Sirenas sevillana, entre ellos miembros de 15-M, ATTAC, Democracia Real Ya, Foro Social, Democracia 4.0, En Lucha, SAT, Ecologistas en Acción, de los partidos I-Anticapilatista, Primavera Andaluza y CUT-BAI y también representantes de formaciones políticas como IU o EQUO.
"Nuestra pretensión es bastante clara y simple: queremos promover un gran acuerdo de ciudadanía desde la base social, en torno a una serie de medidas básicas que permitan frenar la agresión neoliberal y modificar el marco institucional de corrupción y falta de derechos en el que estamos , y todo ello construyendo órganos estables de poder popular de amplia base democrática capaces de colaborar con las luchas de resistencia y con la satisfacción de las necesidades humanas básicas y constituyendo candidaturas electorales de ciudadanía, fruto de nuevos tipos de participación social y bajo un nuevo contrato social de representación que someta siempre a los elegidos al poder de la ciudadanía que lo mandata".
Es la síntesis de la convocatoria de asamblea que firmaron a título personal 29 activistas, entre ellos el Catedrático de Economía Aplicada Juan Torres (ATTAC), los abogados Jose Ignacio Aguilar (Intercomisión Vivienda 15M) y Juan Moreno Yagüe (Democracia 4.0), Antonio Losada (ex secretario general de CGT Sevilla), Federico Noriega (Asambleas Ciudadanas Constituyentes y Ecologistas en Acción), la profesora de Ciencias de la Información María Lamuedra (Universidad del Bien Común) y Esteban de Manuel (Coordinador de EQUO Andalucía).
De las instituciones municipales a las europeas
"Hay que reiniciar la democracia -aseguró De Manuel-. Nos encontramos en una situación de emergencia y tenemos que estar a la altura. Para cambiar los cimientos, para no estrellarnos,tenemos que acceder al poder". Su compañero del grupo de siete que presidía la asamblea, Juan Antonio Marcos, investigador de la Facultad de Económicas, planteó ganar "pueblo a pueblo, ciudad a ciudad para, en el futuro, agregarse a una estructura autonómica, nacional y europea". Pero De Manuel fue tajante: "La escala local tiene un potencial enorme para resolver problemas y poner en práctica un nuevo sistema pero no podemos salir hoy de aquí sólo con el horizonte de las municipales, sino con la idea de alcanzar el objetivo antes de que culmine la legislatura y con el horizonte estatal y europeo, porque si no disparamos a la Troika no resolveremos nada".
La iniciativa incluye contar con partidos políticos y sindicatos. "Sin la gente que está en los partidos y sindicatos -declaró el coordinador de EQUO-A- no tendremos la mayoría social que necesitamos para lograr el cambio". Federico Noriega ahondó en esa línea: " En las próximas elecciones va a haber candidaturas ciudadanas porque es una situación de emergencia nacional. Éste es el viento de la historia y quien se oponga a él será barrido como ya lo han sido los partidos comunistas y socialistas tradicionales en Grecia e Italia".
"No son ideas ni de izquierdas ni de derechas, sino de gente honesta"
Juan Torres fue uno de los más vehementes: "No despreciamos a los partidos pero esto tiene que ser otra cosa. Hay que movilizar al 60 o 70% de la sociedad para sortear el inminente peligro de caer en manos del fascismo. Para recuperar la democracia secuestrada tenemos que ir a un programa de mínimos: que la Constitución deje de ser papel mojado, reformarla para que las Iniciativas Legislativas Populares no se bloqueen sistemáticamente, una ley electoral justa que no favorezca a PP, PSOE y nacionalistas, parlamentarios que hayan trabajado y no sido políticos toda su vida, una fiscalidad justa, que el que robe o haga negocio con la deuda pública vaya a la cárcel aunque sea rico. Esas ideas no son ni de izquierdas ni de derechas, sino de gente honesta. Tenemos que convencer a una mayoría social, concurrir a las elecciones unidos, y ganarlas".
Los convocantes de la asamblea explicaron que su objetivo es "una alianza transitoria, un tránsito hacia un nuevo sistema democrático". Tras el cual cada persona o grupo, según su ideología, defenderá sus ideas en otros partidos que surgirán en la nueva etapa democrática.
Para alcanzar el objetivo de hacer crecer el proyecto, Juan Torres propuso a los cien asistentes convertirse en "un nudo de red". "Si cada uno nos comprometemos a convencer a diez personas en un mes seremos mil y si esos mil hacen lo mismo articularemos una marea imparable".
Creación de un órgano ejecutivo: la coordinadora
Pese al deseo común de los asistentes de desalojar el poder establecido y articular una alternativa, los enfoques expuestos el viernes eran heterogéneos (incluso contrarios en ciertos puntos, pues si bien algunos proponían crear "Agrupaciones de electores" para presentarse a las municipales, otros advertían que esa fórmula nunca logrará una victoria nacional).
Las discrepancias tienen que ver con el contenido ideológico del mismo y con la forma de vertebrar la unión de todos. Para armonizar esa diversidad se planteó crear una coordinadora de la que formarán parte cuantos lo deseen y asistan a una reunión que se celebrará antes del 22 de marzo, en lugar y fecha decidido vía redes sociales por los asistentes a la Asamblea 8-M.
La coordinadora se centrará en tres objetivos: autoproclamación ("el primer paso para cambiar las cosas es reconocernos como actores, mirarnos al espejo y decir aquí estamos, esto podemos y vamos a cambiarlo", argumentó Federico Noriega), creación de grupos de trabajo para elaborar un programa de mínimos que pueda asumir esa mayoría social del 60%, y elección del día para la presentación pública de la iniciativa a la ciudadanía.
"Mi propuesta es -expuso el coordinador de EQUO, Esteban de Manuel-crear candidaturas en las ciudades y promover un plebiscito popular sobre la dimisión de Gobierno, la creación de un Gobierno de Transición y la celebración de elecciones constituyentes con una ley electoral y unas listas justas".
El impulso, en este preciso momento, de este movimiento -llamado provisionalmente "Asamblea ciudadana de Sevilla"- no es casual. Sus promotores reconocen que se trata de un paso más tras "las iniciativas de convergencia social que están dándose en nuestra ciudad como las Mareas, el Bloque Crítico y el 15M". Y es que, de hecho, parece haber tenido un papel destacado el que asambleas de 15 M hayan difundido en enero un manifiesto en el que proponen "coordinar un frente común" y "preparar el asalto electoral de la ciudadanía a todas las institucionespolíticas".
Referentes: Grecia, Islandia e Italia
En la mente de todos está el sorpasso de Syriza al PASOC en Grecia, el hundimiento en Islandia de los partidos tradicionales ante una coalición cuyo punto programático era la reforma de la Constitución para la regeneración política, y la recientísima victoria electoral en Italia -como partido más votado tras las coaliciones de izquierda y derecha- del Movimiento 5 Estrellas de Beppe Grillo creado sobre un programa de cinco ideas: agua pública, transporte, desarrollo, conectividad y medio ambiente.
"Aunque sobre el papel pudiéramos tener mucho en común con el M5E por la crítica al funcionamiento del sistema y la corrupción, nuestra propuesta política nace de modo diametralmente opuesto -explica Federico Noriega. No desde un hombre de personalidad arrolladora sino de muchos ciudadanos y colectivos movilizados". Si bien ni él ni Juan Torres descartaron que, a medida que crezca el movimiento, surjan una o varias figuras de liderazgo, con el referente en su imaginario de gente como Ada Colau de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca.
Queda aparcado de momento "por prematuro" el tema del líder o de las siglas. José Ignacio Aguilar (Intercomisión viviendas 15M) se refirió más bien a "pequeños liderazgos": "el punto de arranque obligado es contar con una masa crítica que se considere capaz de impulsar el proyecto, que recoja personas de distintos sectores de la ciudad, con pequeños liderazgos. Partir sin esa masa crítica sería un error grave, nos condenaría al fracaso".
El reto de sumar a Izquierda Unida
Sí se tiene en cuenta ya la necesidad de evitar un fraccionamiento de la oposición a las políticas neoliberales imperantes. A este respecto, la duda que no quedó despejada en la asamblea es cuál será el posicionamiento de Izquierda Unida, uno de cuyos miembros en el comité provincial, Javier García, está entre los firmantes de la Asamblea 8M.
"Izquierda Unida tiene que plantearse -expuso el catedrático Juan Torres- si en una situación de emergencia nacional como la actual se conforma con entre un 15 y un 25% de respaldo popular, en el mejor de los escenarios por ellos imaginados. Con ese apoyo no se puede llegar al poder y revertir la situación". En opinión de Torres y citando a Manuel Castells "hay que promover la revolución, que no es partirle la cabeza a la gente sino hacer cambios no previstos. Revolución democrática frente a la conservadora que iniciaron hace 30 años Thatcher y Reagan y que ha llegado a episodios como el cambio de presidentes por la UE en Grecia e Italia sin contar con los ciudadanos, o el secuestro de la Constitución en España, volviéndola rígida, enlatada".
En paralelo al cierre de una fecha anterior al 22 de marzo para la reunión de la Coordinadora, sus impulsores afirman que celebrarán encuentros de coordinación con iniciativas parecidas en el resto de Andalucía y España, con reuniones ya previstas en Madrid, Valencia y Tenerife.
Visto en eldiario.es
Beppe Grillo: ¿quién es y qué pretende el cómico que ha revolucionado la política italiana?
Tiene 64 años, defiende el internet libre, la bicicleta como transporte eficiente y la sanidad “gratuita y universal”.
Cuenta con un millón de seguidores en Twitter y más de 1,2 millones de personas han pulsado ‘me gusta’ en su página de Facebook.
El Movimiento 5 Estrellas (M5S, según sus siglas en italiano) ha revolucionado la escena política italiana. Ningún analista político había previsto que el partido liderado por el humorista Beppe Grillo se pudiera convertir en el partido más votado en las elecciones generales del pasado fin de semana.
Cuenta con un millón de seguidores en Twitter y más de 1,2 millones de personas han pulsado ‘me gusta’ en su página de Facebook.
El Movimiento 5 Estrellas (M5S, según sus siglas en italiano) ha revolucionado la escena política italiana. Ningún analista político había previsto que el partido liderado por el humorista Beppe Grillo se pudiera convertir en el partido más votado en las elecciones generales del pasado fin de semana.
Grillo y el M5S consiguieron 8,7 millones de papeletas, 25.000 votos más que el Partido Democrático de Pier Luigi Bersani y 1,3 millones de sufragios más que El Pueblo de la Libertad de Silvio Berlusconi.
Poco o nada conocido fuera de las fronteras italianas, Beppe Grillo será una figura clave en la gobernabilidad de Italia, por eso se han levantado numerosas dudas y cuestiones alrededor de este cómico metido a político. Aquí tratamos de dar respuesta a algunas:
¿Quién es?
Giuseppe Piero Grillo, Beppe Grillo, es un cómico italiano nacido en Génova hace 64 años. Tras matricularse en la carrera de Económicas, dejó los estudios para dedicarse a su pasión: hacer reír a la gente.
Debutó a mediados de los 70 en cabarets y bares de mala muerte milaneses. Su fama como monologuista y su facilidad para la improvisación le llevaron a la televisión pública en 1977. En los 80 se convirtió en uno de los personajes televisivos más populares del país y en los noventa comenzó a dirigir su estilo satírico hacia la ácida crítica política.
Grillo fue quien se inventó el mote ‘Rigor Mortis’ para referirse al primer ministro italiano Mario Monti, caracterizado por un estilo sobrio, recto y poco dado a gestos naturales que se salgan de la solemnidad de su cargo.
¿Cómo entró en política?
Harto de la situación política que arrastraba Italia, el 14 de junio de 2007 Beppe Grillo lanzó la iniciativa ‘V-Day’ o ‘Vaffanculo Day’, una jornada de movilización ciudadana para la recogida de firmas encaminada a tratar de modificar la ley electoral para impedir que los políticos con condenas penales o a aquellos que ya han completado dos mandatos puedan acceder al parlamento.
El éxito de la convocatoria, en la que recogió nada menos que 300.000 firmas, hizo que Grillo se pasase definitivamente a la política fundando el Movimiento 5 Estrellas el 4 de octubre de 2009. El M5S se define como un partido populista, ecologista y parcialmente euroescéptico. Aboga por la democracia directa, el libre acceso a Internet y condena la corrupción.
¿Qué dice su programa electoral?
Entre las propuestas electorales que presentaron en su programa de cara a las Elecciones Generales del pasado fin de semana, destacan algunas como la supresión y la integración de los municipios de menos de 5.000 habitantes o la exigencia de exclusividad a los parlamentarios, que no podrían tener ninguna otra profesión durante su mandato.
Además, el M5S apuesta por crear una verdadera democracia 2.0, en la que todos los ciudadanos tengan acceso gratuito a internet y que puedan participar de forma efectiva en la vida política del país a través de
las redes sociales.
También aboga por reducir un 10% el consumo eléctrico de todos los servicios y edificios públicos, junto al desarrollo de fuentes de energía renovables y el uso de la bicicleta como medio de transporte eficiente y ecológico.
Entre las promesas electorales de Grillo está el prohibir que el estado pague campañas publicitarias en ningún medio de comunicación y defender que Italia mantenga un sistema nacional de salud “universal y gratuito”.
las redes sociales.
También aboga por reducir un 10% el consumo eléctrico de todos los servicios y edificios públicos, junto al desarrollo de fuentes de energía renovables y el uso de la bicicleta como medio de transporte eficiente y ecológico.
Entre las promesas electorales de Grillo está el prohibir que el estado pague campañas publicitarias en ningún medio de comunicación y defender que Italia mantenga un sistema nacional de salud “universal y gratuito”.
¿Cómo ha conseguido liderar en el partido más votado?
Beppe Grillo es una celebridad en Italia. Hace siete años lanzó su blog y lo ha convertido en el más leído del país con más de 160.000 visitantes diarios. Además, tiene una gran presencia en redes sociales: cuenta concasi un millón de seguidores en Twitter y más de 1,2 millones de personas han pulsado ‘me gusta’ en su página de Facebook.
La revista Time le nombró ‘héroe europeo’ en 2005, señalando que utilizaba su “humor potente y de alto calibre para indagar los problemas sociales que los políticos no quieren tocar”.
Muchos artistas italianos, entre ellos Vasco Rossi y Jovanotti –dos de los cantantes más populares y con mayor tirón del país transalpino–, han mostrado públicamente su admiración por Grillo y su intento de revolución social.
¿Quiénes serán los representantes de M5S en el parlamento italiano?
Nada de políticos profesionales. En consonancia con su filosofía de participación popular, Grillo eligió a sus candidatos electorales a través de internet entre personas pertenecientes a todos los sectores laborales, amas de casa, estudiantes, parados, pero ningún político de profesión.
El 40% de los nombres que iban en sus papeletas electorales era de mujeres, una excepción con respecto al resto de los partidos italianos.
Visto en noticias.lainformacion.com
9 mar 2013
24 feb 2013
Madrid acoge un encuentro internacional que mostrará alternativas a la crisis a nivel global
Los próximos 27 y 28 de febrero, la Plataforma 2015 y más ha convocado en Madrid a alguna de las figuras más destacadas de los movimientos sociales a nivel mundial. En el encuentro internacional “Otro mundo está en marcha” , la sociedad civil tomará la palabra para presentar propuestas reales que encaran la actual crisis social, política y ambiental. Respuestas reales a las políticas que no respetan los derechos humanos de todos los seres humanos.
Serán dos jornadas en las que la opinión pública podrá conocer el trabajo que, desde distintos lugares, se está poniendo en práctica para ofrecer alternativas políticas al desarrollismo y propuestas económicas al gobierno de la deuda, revalorizar la labor de los movimientos sociales . Al mismo tiempo se analizarán las dinámicas políticas y económicas que dominan la agenda social mundial.
Para abordar estas propuestas la Plataforma 2015 y más ha estructurado el encuentro en cuatro mesas redondas Políticas para el Desarrollo, Luchas ciudadanas, Crítica del modelo económico y Modelo de desarrollo y recursos naturales en las que participarán figuras como:
Serán dos jornadas en las que la opinión pública podrá conocer el trabajo que, desde distintos lugares, se está poniendo en práctica para ofrecer alternativas políticas al desarrollismo y propuestas económicas al gobierno de la deuda, revalorizar la labor de los movimientos sociales . Al mismo tiempo se analizarán las dinámicas políticas y económicas que dominan la agenda social mundial.
Para abordar estas propuestas la Plataforma 2015 y más ha estructurado el encuentro en cuatro mesas redondas Políticas para el Desarrollo, Luchas ciudadanas, Crítica del modelo económico y Modelo de desarrollo y recursos naturales en las que participarán figuras como:
- Susan George, filósofa, presidenta del Comité de Planificación del Transnational Institute de Ámsterdam y ex vicepresidenta de ATTAC Francia.
- Emir Sader, sociólogo brasileño profesor de la Universidad de São Paulo y director del Laboratorio de Políticas Públicas (LPP) de la Universidad del Estado de Río de Janeiro.
- Saskia Sassen, socióloga, profesora en la Universidad de Columbia, especialista en asuntos urbanos.
- Blanca Chancoso, lideresa indígena ecuatoriana de la Confederacion de nacionalidades indígenas del Ecuador (CONAIE)
- Rosa Cobo, profesora titular de Sociología del Género de la Universidad de A Coruña.
- Renaldo Chingore João, miembro de UNAC Mozambique y del Comité de Coordinación Internacional Vía Campesina.
- José de Échave, Ex viceministro de Medio Ambiente de Perú.
- Bibiana Medialdea, doctora en Economía Internacional y Desarrollo y profesora de la Universidad Complutense de Madrid.
- Juan Torres López, economista y miembro del Consejo Científico de Attac España y Catedrático de Economía Aplicada en la Universidad de Sevilla.
Visto en rebelion.org
Alberto Garzón: "Hay que formatear las actuales instituciones del Estado"
El diputado de IU presenta su último libro, 'La gran estafa'. Reclama un nuevo proceso constituyente en España y propone romper con el capitalismo y nacionalizar las grandes empresas como vías para salir de la crisis económica y política
| Alberto Garzón en una manifestación el pasado mes de septiembre junto los manifestantes del '25-S Rodea el Congreso'.- JAIRO VARGAS |
En un país donde la norma es que el paro juvenil supere el 50%, Alberto Garzón, de 27 años, es una notabilísima excepción. Diputado de IU por Málaga en el Congreso de los Diputados, este joven economista, curtido en los movimientos sociales desde hace años,saltó a la primera línea política al calor del 15-My desde entonces no ha parado: además de su actividad como diputado, Garzón escribe libros y participa en charlas, conferencias y actos por todo el país. Estos días está presentando La gran estafa (Editorial Destino), su segundo libro en solitario en menos de un año.
En el epílogo de su libro afirma que hace mucho tiempo que ya nadie le pregunta cuándo acabará la crisis. Quizá la pregunta sea si la crisis acabará algún día y, sobre todo, en qué condiciones saldremos de ella.
Es verdad, la gente me preguntaba mucho al principio de la crisis cuando acabaría. Quien hacía esa pregunta veía la crisis como un accidente, una cuestión temporal y azarosa que terminaría pasando. Pensaba que luego podría seguir con su vida normal. Pero eso ya no ocurre: la gente ha interiorizado que esta crisis está aquí para quedarse y que es estructural. Es cierto que tarde o temprano saldremos de ella, pero lo que no está tan claro es en qué condiciones, efectivamente, y de qué forma. Ahora mismo la preocupación de la ciudadanía no es tanto salir, sino cómo sobrevivir hasta la salida.
Ahora vamos al título: La gran estafa. Contundente.
Hablamos de la gran estafa porque la ciudadanía es consciente de que está siendo robada, estafada y saqueada. Los ciudadanos notan que trabajan más por menos salario, que incluso pierden el trabajo y la vivienda. Sienten que viven peor que sus padres y que ya no pueden esperar que sus hijos vayan a vivir mejor que ellos. En el libro intento explicar cómo el funcionamiento del propio sistema capitalista va carcomiendo los espacios públicos como la sanidad y la educación. Esta crisis es una forma de empobrecer a la mayoría y enriquecer a una minoría. Además, en el relato construido oficialmente en torno a la crisis se intenta culpar a sectores que en absoluto tienen esa responsabilidad, como son los hogares y las familias.
¿Se podría haber evitado la crisis?
No podemos olvidar que estamos en un sistema capitalista y que las crisis son un recurrente en este sistema económico. Pero hay diferentes formas de gestionar la crisis y hay diferentes formas de darle salida. Las alternativas eran múltiples: o bien moderar el impacto de la crisis o bien romper con el capitalismo. Lo que sí se podría haber evitado era hacer recaer todo el coste de la crisis sobre la mayoría de la población. Ahora estamos viendo otra vuelta de tuerca que tarde o temprano nos conducirá a una crisis mayor; de hecho, yo creo que ya estamos abocados a esa crisis mayor.
¿No cree entonces en las previsiones del Gobierno, que fechan el inicio de la recuperación para finales de este año o principios de 2014?
Si seguimos esta política de austeridad nos encontraremos con el desastre, diga lo que diga el Gobierno. El caso de Grecia es ilustrativo: en el año 2010 el FMI dijo que si Grecia seguía sus instrucciones, en 2012 saldría de la crisis creciendo un 1,1%. El año pasado el PIB griego cayó un 6%. Lo cierto es que la recesión se está agudizando y de hecho Alemania ya ha caído en ella. Ahora estamos entrando en una fase distinta: el capitalismo español quiere salir de la crisis siendo competitivos por la vía de los salarios bajos. Esa es la estrategia. En ese sentido hemos de interpretar la reforma laboral y toda la política económica del Gobierno. Esa estrategia podría conducir a una posible salida de la crisis pero en unas condiciones absolutamente tercermundistas, propias de un país subdesarrollado. Pero ni siquiera es seguro que eso vaya a ocurrir.
¿Por qué?
El Gobierno cree que si bajamos mucho los salarios tal vez nos compren a nosotros los productos en vez de a China, por ejemplo. Pero no está nada claro que en ese caso China no bajase a su vez los salarios un poquito más. Desde un punto de vista económico es imposible que todos los países puedan ser exportadores netos. Es una cuestión contable: no todos los países pueden exportar más de lo que importan. Además, la ciudadanía no va a aguantar un proceso de regresión social que nos va a llevar al siglo XIX en cinco años. No sin un estallido social.
Usted plantea que hay que romper el capitalismo para tener una verdadera democracia. ¿Qué sistema económico deberíamos adoptar entonces?
Aquel sistema económico que, independientemente del nombre y del apellido que le queramos dar, no haga que se produzcan las cosas sólo por la rentabilidad, que es el motor que empuja al capitalismo junto con la ganancia. El capitalismo es incompatible con la democracia porque en este sistema económico los votos se determinan en función del dinero, de modo que aquellos que más tienen son los que más mandan. Si los recursos no están gestionados por la sociedad, si no son recursos públicos democráticamente gestionados, evidentemente el poder y la capacidad de decidir qué se produce y hacia dónde vamos estará en un espacio privado y alejado de la ciudadanía. Debemos tener claro que las grandes empresas y los grandes sectores estratégicos tienen que ser públicos para decidirlo todo democráticamente y que efectivamente exista una democracia. Pero sobre todo hay otro imperativo, que es el ecológico: nuestro planeta no aguanta un sistema competitivo como el actual modelo de producción y consumo que representa el capitalismo.
La comparecencia a puerta cerrada de Mario Draghi en el Congreso de los Diputados la semana pasada es la prueba más palpable de lo que usted denuncia: la subordinación del poder político a los llamados mercados. Su intervención en esa reunión fue muy comentada. ¿Qué responsabilidad tiene el BCE en la crisis?
Otra de sus propuestas para superar la crisis es dejar atrás el modelo constitucional de 1978. Propone un nuevo proceso constituyente y aboga por una regeneración democrática. Pero sin los dos grandes partidos, el PP y el PSOE, ese proceso no podría salir adelante. ¿Se puede contar con ellos?
Yo creo que la mayoría de la población aceptaría un nuevo proceso constituyente. La gente está deseando una regeneración democrática, un nuevo modelo de país, un nuevo modelo de Estado y tener una democracia más participativa. Claro que no creo lo mismo de los dos grandes partidos, por lo menos de la oligarquía que los dirige. Hay una desconexión entre los dirigentes de los dos grandes partidos y la base social. Por eso es importante superar esa barrera, esa barrera que se crea del hecho de que un militante de base del PSOE sí quiera ir a un proceso constituyente y Rubalcaba no. Afortunadamente, esa barrera está desapareciendo.
¿Usted cree?
Hay una caída en la intención de voto de los dos grandes partidos. Y la tendencia es continuar en esa línea. El PSOE no tiene credibilidad. La credibilidad se gana en años y se pierde en poco tiempo, y el PSOE la ha perdido durante sus años de gobierno. El PP, con toda la política que está haciendo, se desgasta y ese desgaste no lo capitaliza el PSOE. Desgraciadamente la crisis va a continuar bastante más tiempo, así que podemos asistir a un escenario político que no podemos predecir del todo, pero que sí podría estar caracterizado por un proceso constituyente, por una especie de formateo de las instituciones actuales para iniciar una construcción distinta.
Hablando del PSOE: en el libro usted habla de la socialdemocracia como una ideología casi en vías de extinción.
Cuando vino Draghi al Congreso, el portavoz del PSOE fue absolutamente servil. No cuestionó en ningún momento su legitimidad a pesar de que Draghi no es una persona electa y nosotros, los diputados, sí lo somos. Se limitó a pedirle ayuda como hicieron el resto de grupos. El BCE persigue un modelo de sociedad muy determinado: el propio Draghi habló de rebaja de costes salariales para lograr una situación competitiva. Añadió que nuestro país tenía que buscar sus ventajas comparativas, lo que quiere decir que nos está mandando a un mercado mundial a competir contra todo el mundo y a ver quién vende sus productos más baratos. En ese espacio institucional la socialdemocracia no puede sobrevivir porque para poder competir y vender más barato que tus competidores necesitas tener trabajadores más baratos y necesitas tomar medidas económicas que hacen inviable mantener el Estado del bienestar. En un capitalismo tan flexibilizado, tan desregularizado y tan competitivo la socialdemocracia pierde los espacios. Claro que el PSOE ni siquiera es socialdemócrata a mi modo de ver. Podríamos decir, siendo generosos, que es socioliberal. En términos teóricos la socialdemocracia está agotada en un entorno institucional que te obliga a competir contra el resto del mundo. Así que, o se regulan los mercados y se vuelve a espacios de proteccionismo y a una industrialización interna, o la socialdemocracia tendrá que desaparecer como teoría.
¿Qué opina de Beatriz Talegón? ¿Qué opina de los abucheos que recibió en la manifestación contra los desahucios en Madrid?
No la conozco. Sólo he visto ese vídeo de su intervención en la Internacional Socialista en Portugal y alguna intervención posterior en televisión. En el vídeo dice cosas que son muy ciertas. La verdad es la verdad la diga quien la diga. Tenemos una democracia formal, de mínimos, que algunos llaman de baja intensidad en la que casi que te limitas a votar cada cuatro años a quien va a mandar. Los partidos políticos son estructuras muy rígidas, sobre todo aquellos partidos que han estado enquistados en el poder durante mucho tiempo y que permiten la existencia de oligarquías políticas que se unen con la oligarquía empresarial y al final terminan rompiendo con la voluntad de las bases. Yo creo que por ahí iba la intervención de Talegón. Creo que fue sincera, pero luego creo que no ha sido capaz de criticar la política del PSOE en los años que ha gobernado, ni ha sido capaz de asumir que ella también es corresponsable en la medida en que es militante del PSOE y una cara visible. Yo no abuchearía jamás a una persona en una manifestación, me parece una falta de respeto y de educación democrática, pero sí que aprovecharía para preguntarle a Talegón dónde estaba cuando ya en los tiempos de Zapatero muchos estábamos parando desahucios. La gente se puede temer que es una vía de oportunismo y desgraciadamente puede llevar a situaciones como la de la manifestación que es absolutamente anecdótica.
En esa manifestación se visualizó otro de los problemas más graves que tiene el país: la desafección de los ciudadanos por la clase política. A ello hay que añadir la corrupción. Pese a todo, usted reivindica la política.
El problema político no es sólo una cuestión de caras. Evidentemente hay que erradicar a los Bárcenas, a los Camps y a los Fabra del escenario político porque son manzanas podridas. Pero el problema también es de las instituciones: si hay un corrupto es porque hay un corruptor, y si hay corrupción es porque se permite que haya corrupción. No hay suficiente transparencia, no hay suficientes mecanismos institucionales para penalizar, sancionar e impedir la corrupción. Necesitamos nuevas instituciones; necesitamos una justicia más ágil, más rápida y más justa; necesitamos transparencia en la gestión de dinero público; necesitamos acabar con la redes clientelares, con el caciquismo y el enchufismo, que son prácticas que tienen más que ver con la mafia que con la política. Yo reivindico la política, pero la política en el sentido noble. En el sentido de que una sociedad se reúna y decida colectivamente cómo se va a organizar, qué va a producir, de qué instituciones, reglas y normas se va a dotar para llegar a la paz social. Eso es la política.
A veces da la impresión de que el PP y el PSOE no hacen gran cosa por reducir esa brecha con la ciudadanía. Igual necesitan llevarse un buen susto en alguna convocatoria electoral para decidirse a actuar.
La propia sociedad es la ola que arrastra a la cúpula dirigente de los partidos. Hace cinco años era impensable hablar de la reforma de la Constitución y ya el PSOE, dándose cuenta de que se está quedando lejos de la ciudadanía, empieza a hablar de esa reforma. Pero tenemos muchos frentes abiertos. Por ejemplo, el de la Casa Real, infectada de corrupción y desprestigiada absolutamente, intentando ser sostenida por todo tipo de propaganda institucional. Su desprestigio arrastra a las instituciones. El desprestigio de la llamada clase política y del sistema político provoca que al final nos encontremos con que la gente quiere algo nuevo, algo distinto, referencias distintas y una Constitución distinta que se aplique de verdad, porque al final el problema no es la Constitución en sí: también se trata de que lo que está escrito en el papel se aplique.
¿Y cómo lo hacemos?
Los constitucionalistas distinguen entre constitución formal, lo que está en el papel, y constitución material, que es lo que al final uno disfruta. Tenemos una constitución muy bonita en muchos artículos. El artículo 128 dice que la riqueza de un país está subordinada al interés general y, sin embargo, eso no sucede. Hemos vivido un proceso deconstituyente desde hace mucho tiempo que ha vaciado de poder la Constitución y se ha llevado a las instancias supranacionales como el BCE que no tienen legitimidad. Y menos mal que no tenemos una constitución europea porque la que íbamos a tener era para echarse a llorar. Lo que hay que hacer es lo contrario y llevar a cabo un proceso constituyente que permita recuperar también los instrumentos para poder aplicar la Constitución.
¿Está usted proponiendo menos Europa o incluso una salida del euro? ¿Qué pasa con la unión bancaria y la unión fiscal?
No se trata de menos Europa. Se trata de hacer otra Europa sobre unas bases de solidaridad entre sus diferentes pueblos y no sobre las bases de la unión bancaria. La unión fiscal es retórica, eso no va a suceder. Es la misma retórica que tenía la refundación del capitalismo por Sarkozy o que tenía lo de prender fuego a los paraísos fiscales. Eso sólo es una llamada de atención para mantener la Europa que tenemos ahora que es la Europa de los mercaderes, la Europa de las grandes fortunas y de los grandes bancos. En esa Europa no cabemos, no cabe nuestro proyecto. La cuestión del euro es distinta, el euro es una moneda, un instrumento monetario. Nuestros problemas no derivan de un origen monetario sino de una estructura productiva. Tenemos un problema de inserción en la economía mundial y en la UE. Salir del euro no nos soluciona nada, como mucho nos proporcionaría ciertas herramientas para quizás empezar a pensar en salir de la crisis dentro de dos o tres años. Pero no es el problema, el problema es la estructura productiva, la economía real.
Esa otra UE que usted reclama, ¿es posible?
Hay que decir claramente que o cambiamos la correlación de fuerzas en la UE o se producirá una implosión del euro que sería desastrosa para toda Europa. Lo que hay que hacer es forzar y negociar desde la correlación de fuerzas con la troika y con las instituciones europeas para recuperar la democracia. Digo forzar para que quede claro que no es una relación de iguales: es una negociación entre quienes tienen la sartén por el mango, que en este caso somos nosotros, los ciudadanos, y ellos, que se están beneficiando. Si quisiéramos, podríamos adoptar toda una serie de medidas para que la troika tuviera claro que no le queda más remedio que ceder y la troika está compuesta por parte de Europa.
El camino se antoja largo y complicado
Es complicado, sí. Pero ahí está el ejemplo de América Latina, que nos enseña mucho: en los años 80 y 90 el FMI impuso los planes de ajustes, —por cierto que a esos años se les llamó la década perdida—. América Latina da modelos muy distintos: da Venezuela, da Ecuador, da Bolivia, Argentina, Brasil... países que han logrado romper con esa tradición neoliberal. Eso demuestra que se puede hacer. Es obvio que no es fácil porque actualmente no se da la correlación de fuerzas suficiente: aquí gobierna el PP, en Grecia sigue gobernando también la derecha, pero ya se dan elementos de un cambio: Syriza encabeza las encuestas en Grecia. Aquí hay una tendencia decreciente del bipartidismo y, dado que la situación es de absoluta emergencia, los cambios sociales se producirán con mayor rapidez. Es complicado, sí, pero es el único camino.
Visto en publico.es
13 feb 2013
El clamor popular contra los desahucios toma el Congreso
La presión al Partido Popular surge efecto y decide a última hora apoyar la Iniciativa Legislativa Popular sobre la Ley Hipotecaria, por lo que ésta se debatirá en el Parlamento.
Todos los partidos presentes en el Congreso asumen la tarea de cambiar la Ley Hipotecaria para evitar nuevos desahucios.
El próximo sábado 16 la Plataforma de Afectados por la Hipoteca ha convocado manifestaciones en 45 ciudades de toda España.
“¿A cuántos más vais a matar?”
Desde las 5 de la tarde, la plaza situada frente al Congreso se había llenado de manifestantes y miembros de la PAH . Pese a la admisión a trámite, el ánimo se alejaba mucho del de una victoria. “No son suicidios, son asesinatos”, “Gobierno dimisión”, o “¿A cuántos más vais a matar”, fueron algunos de los cánticos que se escucharon en la entrada principal custodiada por los leones. Ni rastro de euforia. ”No nos creemos nada, lo único que tenemos es seguir luchando para evitar más desahucios”, señalaba Mari Carmen. “Han tenido miedo a la presión, pero sólo ha sido una maniobra política”, confirmaba su acompañante.
Para Verónica, miembro del grupo de vivienda del 15M en Vallecas, la lucha por el derecho a la vivienda es vital porque “cualquiera está afectado por la burbuja inmobiliaria”, y los éxitos en este tema pueden “servir de palanca para otras luchas”.
“Lo gordo será este sábado, el 16F”, adelantaba un miembro de la PAH, una de las principales organizaciones convocantes de esta protesta. Ese día pretenden demostrar en más de 45 ciudades el rechazo general de la sociedad española a que se sigan produciendo desahucios, y que en muchas ocasiones los desalojados mantengan una deuda con el banco que les concedió la hipoteca.
El tiempo dirá si hoy se produjo en el Congreso el primer paso para cambiar esta realidad por parte de los partidos políticos. Por ahora, la admisión a trámite supone un triunfo moral de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca y el resto de organizaciones que les apoyan. De hecho, el lema que empezaron a usar en las redes sociales al poco de conocerse la noticia dice mucho de cómo deben sentirse los activistas que han puesto el tema de los desahucios en el centro del debate político: #ImPAHrables.
Todos los partidos presentes en el Congreso asumen la tarea de cambiar la Ley Hipotecaria para evitar nuevos desahucios.
El próximo sábado 16 la Plataforma de Afectados por la Hipoteca ha convocado manifestaciones en 45 ciudades de toda España.
| Manifestantes frente al Congreso de los Diputados en apoyo a la iniciativa de ley “anti desahucios”. Fotografía de Daniel Méndez. |
Todavía es pronto para saber si la sesión en el Congreso de los Diputados el día 12 de febrero será recordada como el primer paso oficial en el derecho a la vivienda en España, o se quedará simplemente en una victoria simbólica de las organizaciones que vienen luchando contra los desahucios desde hace más de dos años. Pero el hecho de que el Partido Popular cambiara de postura en el último momento y aprobara la admisión a trámite de la Iniciativa Legislativa Popular (ILP) sobre la Ley Hipotecaria muestra hasta qué punto la presión social es tan fuerte que ningún partido político puede oponerse abiertamente al sentir general en este tema.
Avaladas por casi 1 millón y medio de firmas, la ILP admitida a trámite recoge las principales reclamaciones de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH). Entre otras, la paralización de los desahucios, la dación en pago retroactiva, y el alquiler social para garantizar el derecho a la vivienda. Ahora, el Parlamento deberá debatir a partir de este texto, e introducir todas las modificaciones que consideren oportunas, antes de tomar la decisión de aprobarlo o no. Es decir, aún no se ha aprobado nada y ”todo puede quedar en un lavado de cara de los partidos”, como temía uno de los manifestantes que se reunieron frente al Congreso a favor de la tramitación de la ley contra los desahucios.
Las causas de este repentino cambio de opinión por parte del Partido Popular pueden ser muchas y a la vez complementarias. El éxito en las redes sociales de la intervención de la portavoz de la PAH, Ada Colau, en la mesa del Congreso la pasada semana. El derrumbe del Gobierno en las encuestas tras la publicación de los “papeles de Bárcenas”. El envío masivo de correos electrónicos a los Diputados populares reclamando que admitieran a trámite la medida. O el hecho trágico de que este mismo día se conociera que una pareja de jubilados se había suicidado tras conocer la notificación de su desahucio, en esta ocasión en Mallorca.
“Han votado que sí, para que les dejemos en paz”, comentaba a las puertas del Congreso Iván, tras conocer la noticia de la admisión a trámite. Entre satisfecho y escéptico, este miembro de la PAH en Madrid señalaba directamente al más de un millón de correos electrónicos que, según él, habrían recibido los diputados populares y al anuncio acciones de presión directa, conocidas como escrache, contra aquellos que votaran en contra de la admisión a trámite de la ILP.
Lo cierto es que todos los grupos, de una forma u otra, se quisieron apuntar a la causa “stop desahucios”, bien sea presentándose como sus verdaderos defensores (PP), pidiendo disculpas por no haber actuado antes (PSOE), o alabando en muchos casos la labor de la organizaciones que presentaban la iniciativa (Izquierda Plural). El grito social contra los desahucios se había hecho tan fuerte que ningún partido se atrevió a votar en contra de, al menos, debatir la actual ley hipotecaria.
Sin embargo, esto no impidió que al termino de las votaciones, los representantes de la iniciativa legislativa fuera desalojados cuando empezaron a gritar el lema “Sí se puede”.
Avaladas por casi 1 millón y medio de firmas, la ILP admitida a trámite recoge las principales reclamaciones de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH). Entre otras, la paralización de los desahucios, la dación en pago retroactiva, y el alquiler social para garantizar el derecho a la vivienda. Ahora, el Parlamento deberá debatir a partir de este texto, e introducir todas las modificaciones que consideren oportunas, antes de tomar la decisión de aprobarlo o no. Es decir, aún no se ha aprobado nada y ”todo puede quedar en un lavado de cara de los partidos”, como temía uno de los manifestantes que se reunieron frente al Congreso a favor de la tramitación de la ley contra los desahucios.
Las causas de este repentino cambio de opinión por parte del Partido Popular pueden ser muchas y a la vez complementarias. El éxito en las redes sociales de la intervención de la portavoz de la PAH, Ada Colau, en la mesa del Congreso la pasada semana. El derrumbe del Gobierno en las encuestas tras la publicación de los “papeles de Bárcenas”. El envío masivo de correos electrónicos a los Diputados populares reclamando que admitieran a trámite la medida. O el hecho trágico de que este mismo día se conociera que una pareja de jubilados se había suicidado tras conocer la notificación de su desahucio, en esta ocasión en Mallorca.
“Han votado que sí, para que les dejemos en paz”, comentaba a las puertas del Congreso Iván, tras conocer la noticia de la admisión a trámite. Entre satisfecho y escéptico, este miembro de la PAH en Madrid señalaba directamente al más de un millón de correos electrónicos que, según él, habrían recibido los diputados populares y al anuncio acciones de presión directa, conocidas como escrache, contra aquellos que votaran en contra de la admisión a trámite de la ILP.
Lo cierto es que todos los grupos, de una forma u otra, se quisieron apuntar a la causa “stop desahucios”, bien sea presentándose como sus verdaderos defensores (PP), pidiendo disculpas por no haber actuado antes (PSOE), o alabando en muchos casos la labor de la organizaciones que presentaban la iniciativa (Izquierda Plural). El grito social contra los desahucios se había hecho tan fuerte que ningún partido se atrevió a votar en contra de, al menos, debatir la actual ley hipotecaria.
Sin embargo, esto no impidió que al termino de las votaciones, los representantes de la iniciativa legislativa fuera desalojados cuando empezaron a gritar el lema “Sí se puede”.
Desde las 5 de la tarde, la plaza situada frente al Congreso se había llenado de manifestantes y miembros de la PAH . Pese a la admisión a trámite, el ánimo se alejaba mucho del de una victoria. “No son suicidios, son asesinatos”, “Gobierno dimisión”, o “¿A cuántos más vais a matar”, fueron algunos de los cánticos que se escucharon en la entrada principal custodiada por los leones. Ni rastro de euforia. ”No nos creemos nada, lo único que tenemos es seguir luchando para evitar más desahucios”, señalaba Mari Carmen. “Han tenido miedo a la presión, pero sólo ha sido una maniobra política”, confirmaba su acompañante.
Para Verónica, miembro del grupo de vivienda del 15M en Vallecas, la lucha por el derecho a la vivienda es vital porque “cualquiera está afectado por la burbuja inmobiliaria”, y los éxitos en este tema pueden “servir de palanca para otras luchas”.
“Lo gordo será este sábado, el 16F”, adelantaba un miembro de la PAH, una de las principales organizaciones convocantes de esta protesta. Ese día pretenden demostrar en más de 45 ciudades el rechazo general de la sociedad española a que se sigan produciendo desahucios, y que en muchas ocasiones los desalojados mantengan una deuda con el banco que les concedió la hipoteca.
El tiempo dirá si hoy se produjo en el Congreso el primer paso para cambiar esta realidad por parte de los partidos políticos. Por ahora, la admisión a trámite supone un triunfo moral de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca y el resto de organizaciones que les apoyan. De hecho, el lema que empezaron a usar en las redes sociales al poco de conocerse la noticia dice mucho de cómo deben sentirse los activistas que han puesto el tema de los desahucios en el centro del debate político: #ImPAHrables.
Visto en periodismohumano.com
9 feb 2013
¿Revolución?
Manuel Castells en lavanguardia.com
Sin dimisión, revolución!", coreaban los manifestantes contra la corrupción política en las calles del país. Fuerte palabra, evocadora de destrucción y violencia. Y, sin embargo, técnicamente hablando, una revolución política es el proceso de cambio estructural de las formas de gobierno por caminos no previstos institucionalmente. Frecuentemente con acciones pacíficas, aun con episodios de violencia aislada. Las revoluciones surgen de la combinación entre una situación insoportable y el bloqueo institucional a la expresión mayoritaria de la voluntad popular de cambio político. Esa parece ser la situación en España en este momento. De ahí surge el "que se vayan todos" o "el pueblo unido funciona sin partido". En un reciente artículo, el prestigioso periodista Manuel Campo Vidal señalaba la coincidencia de una grave crisis económica y social; la convicción generalizada de que la corrupción política es sistémica y afecta a todos los partidos; una crisis de legitimidad de la monarquía envuelta en escándalos de índole diversa; y un avance notable del soberanismo catalán y, en menor medida, vasco. Según una encuesta de Metroscopia realizada antes de la insustancial comparecencia de Rajoy, la expectativa de voto del PP ha caído al 23,9%, 22 puntos menos que en las legislativas. Y el PSOE, en lugar de ser alternativa, se sitúa por debajo, con un 23,5%. Pero ese porcentaje es sobre votos válidos con una participación, según la encuesta, del 53%. No sólo el primer partido es la abstención, sino que nos gobierna una arrogante entelequia que cuenta con el apoyo de apenas un 13% de los ciudadanos. Y así las cosas, se enroca el presidente, se blinda el PP y se invoca la Constitución que de tanto mentarla para justificar entuertos acabará en la basura de la historia. El 76% no se cree las explicaciones del PP. Y ante todo eso, lo único que pide Rubalcaba, tras titubear, es que dimita Rajoy y pongan a otro de la misma trama, puesto que lo que parecieran revelar los papeles de Bárcenas es una trama extendida al conjunto del liderazgo del PP y organizada en su origen por Aznar. Si Rajoy está pringado, lo están todos. Y si Rubalcaba no pide elecciones es porque sabe que el revolcón le alcanzaría a él y se podría estar en una situación de hundimiento de los grandes partidos. Si el rechazo contra el PP y los partidos es generalizado, en promedio un 80% según los temas, y los partidos se niegan a convocar elecciones, en medio de una crisis total, no es disparatado hablar de la necesidad de una revolución política pacífica. ¿Pero cuál?
He consultado fuentes diversas, tanto dentro del 15-M como de ciudadanos indignados por libre. Y se perfilan algunos escenarios posibles. No son fantasías juveniles, sino que tienen el precedente de Islandia, donde las movilizaciones del 2008 y el 2009 obligaron a convocar elecciones en las que se hundieron los dos grandes partidos tradicionales y pasó a gobernar una coalición que nacionalizó los bancos y elaboró una nueva Constitución con amplia participación ciudadana por internet. Hoy Islandia crece más que Alemania y goza de estabilidad financiera y política. Es un pequeño país, pero la democracia no depende del tamaño de la población, sino de la voluntad del pueblo.
El cambio político podría empezar con la convocatoria inmediata de elecciones mientras administra el país un gabinete técnico de consenso. Pero por sí mismas las elecciones no resuelven el problema, porque casi todos los partidos actuales forman parte de ese sistema deslegitimado para la mayoría de los ciudadanos. La palanca del cambio podría ser una coalición compuesta por asociaciones cívicas con apoyo de alguno de los pequeños partidos existentes coincidentes, como en Islandia, en un solo punto programático: elaborar una nueva Constitución que reforme el sistema político, incluyendo una ley electoral, control de la financiación y medidas concretas contra la corrupción previa investigación y sanción de las irregularidades cometidas. El mecanismo de reforma de la Constitución debería ser ampliamente participativo, como en Islandia, e incluiría el debate sobre las nacionalidades del Estado y sobre el control de la banca. Una plataforma electoral de este tipo tendría una posibilidad real de llegar al Gobierno contando con un apoyo de los movimientos sociales, de jueces realmente defensores de la justicia y de periodistas profesionales que influyeran en sus medios. Lo demás sería cuestión de iniciar una reforma política en profundidad mientras un gabinete provisional y supeditado a los electos gestiona la crisis defendiendo los intereses de la gente.
Precisamente porque es posible un cambio pacífico por vía electoral los grandes partidos rechazan las elecciones. Y ahí se plantea cómo obligarlos a su convocatoria. Mis interlocutores hablan de una movilización multiforme que incluya manifestaciones, ocupaciones del espacio público y ocupaciones de edificios en los que funciona una administración que en la práctica ha usurpado el poder. Edificios que podrían ser ocupados desde dentro por quienes ahí trabajan. Claro que la policía impide ocupar el Parlamento, pero sería imposible prevenir la ocupación de centenares de edificios en todo el país. Lo cual requeriría que millones, no miles, fueran los ocupantes. Por tanto, se trata de conseguir una movilización mucho mayor de la ciudadanía. Y ahí es donde la ocupación simbólica del espacio de la comunicación por los profesionales de los medios y por internet desempeña un papel decisivo. Si la intransigencia de los políticos continúa, formas de desobediencia civil más radicales pueden desarrollarse, desde suspender el pago de hipotecas hasta retener el pago de impuestos esperando un gobierno que el movimiento considere democrático. Y con la posible cooperación de unos policías que cada vez están menos dispuestos a ser los malos de la película en temas en los que en realidad están de acuerdo. Si una clase política deslegitimada (para el 60% la mayoría de políticos no son honestos) rechaza una reforma creíble de sí misma, una revolución, adaptada en formas y contenidos a nuestro contexto histórico, tiene más visos de realidad que la permanente ocupación del Estado por unos representantes en los que los ciudadanos no se reconocen representados.
Sin dimisión, revolución!", coreaban los manifestantes contra la corrupción política en las calles del país. Fuerte palabra, evocadora de destrucción y violencia. Y, sin embargo, técnicamente hablando, una revolución política es el proceso de cambio estructural de las formas de gobierno por caminos no previstos institucionalmente. Frecuentemente con acciones pacíficas, aun con episodios de violencia aislada. Las revoluciones surgen de la combinación entre una situación insoportable y el bloqueo institucional a la expresión mayoritaria de la voluntad popular de cambio político. Esa parece ser la situación en España en este momento. De ahí surge el "que se vayan todos" o "el pueblo unido funciona sin partido". En un reciente artículo, el prestigioso periodista Manuel Campo Vidal señalaba la coincidencia de una grave crisis económica y social; la convicción generalizada de que la corrupción política es sistémica y afecta a todos los partidos; una crisis de legitimidad de la monarquía envuelta en escándalos de índole diversa; y un avance notable del soberanismo catalán y, en menor medida, vasco. Según una encuesta de Metroscopia realizada antes de la insustancial comparecencia de Rajoy, la expectativa de voto del PP ha caído al 23,9%, 22 puntos menos que en las legislativas. Y el PSOE, en lugar de ser alternativa, se sitúa por debajo, con un 23,5%. Pero ese porcentaje es sobre votos válidos con una participación, según la encuesta, del 53%. No sólo el primer partido es la abstención, sino que nos gobierna una arrogante entelequia que cuenta con el apoyo de apenas un 13% de los ciudadanos. Y así las cosas, se enroca el presidente, se blinda el PP y se invoca la Constitución que de tanto mentarla para justificar entuertos acabará en la basura de la historia. El 76% no se cree las explicaciones del PP. Y ante todo eso, lo único que pide Rubalcaba, tras titubear, es que dimita Rajoy y pongan a otro de la misma trama, puesto que lo que parecieran revelar los papeles de Bárcenas es una trama extendida al conjunto del liderazgo del PP y organizada en su origen por Aznar. Si Rajoy está pringado, lo están todos. Y si Rubalcaba no pide elecciones es porque sabe que el revolcón le alcanzaría a él y se podría estar en una situación de hundimiento de los grandes partidos. Si el rechazo contra el PP y los partidos es generalizado, en promedio un 80% según los temas, y los partidos se niegan a convocar elecciones, en medio de una crisis total, no es disparatado hablar de la necesidad de una revolución política pacífica. ¿Pero cuál?
He consultado fuentes diversas, tanto dentro del 15-M como de ciudadanos indignados por libre. Y se perfilan algunos escenarios posibles. No son fantasías juveniles, sino que tienen el precedente de Islandia, donde las movilizaciones del 2008 y el 2009 obligaron a convocar elecciones en las que se hundieron los dos grandes partidos tradicionales y pasó a gobernar una coalición que nacionalizó los bancos y elaboró una nueva Constitución con amplia participación ciudadana por internet. Hoy Islandia crece más que Alemania y goza de estabilidad financiera y política. Es un pequeño país, pero la democracia no depende del tamaño de la población, sino de la voluntad del pueblo.
El cambio político podría empezar con la convocatoria inmediata de elecciones mientras administra el país un gabinete técnico de consenso. Pero por sí mismas las elecciones no resuelven el problema, porque casi todos los partidos actuales forman parte de ese sistema deslegitimado para la mayoría de los ciudadanos. La palanca del cambio podría ser una coalición compuesta por asociaciones cívicas con apoyo de alguno de los pequeños partidos existentes coincidentes, como en Islandia, en un solo punto programático: elaborar una nueva Constitución que reforme el sistema político, incluyendo una ley electoral, control de la financiación y medidas concretas contra la corrupción previa investigación y sanción de las irregularidades cometidas. El mecanismo de reforma de la Constitución debería ser ampliamente participativo, como en Islandia, e incluiría el debate sobre las nacionalidades del Estado y sobre el control de la banca. Una plataforma electoral de este tipo tendría una posibilidad real de llegar al Gobierno contando con un apoyo de los movimientos sociales, de jueces realmente defensores de la justicia y de periodistas profesionales que influyeran en sus medios. Lo demás sería cuestión de iniciar una reforma política en profundidad mientras un gabinete provisional y supeditado a los electos gestiona la crisis defendiendo los intereses de la gente.
Precisamente porque es posible un cambio pacífico por vía electoral los grandes partidos rechazan las elecciones. Y ahí se plantea cómo obligarlos a su convocatoria. Mis interlocutores hablan de una movilización multiforme que incluya manifestaciones, ocupaciones del espacio público y ocupaciones de edificios en los que funciona una administración que en la práctica ha usurpado el poder. Edificios que podrían ser ocupados desde dentro por quienes ahí trabajan. Claro que la policía impide ocupar el Parlamento, pero sería imposible prevenir la ocupación de centenares de edificios en todo el país. Lo cual requeriría que millones, no miles, fueran los ocupantes. Por tanto, se trata de conseguir una movilización mucho mayor de la ciudadanía. Y ahí es donde la ocupación simbólica del espacio de la comunicación por los profesionales de los medios y por internet desempeña un papel decisivo. Si la intransigencia de los políticos continúa, formas de desobediencia civil más radicales pueden desarrollarse, desde suspender el pago de hipotecas hasta retener el pago de impuestos esperando un gobierno que el movimiento considere democrático. Y con la posible cooperación de unos policías que cada vez están menos dispuestos a ser los malos de la película en temas en los que en realidad están de acuerdo. Si una clase política deslegitimada (para el 60% la mayoría de políticos no son honestos) rechaza una reforma creíble de sí misma, una revolución, adaptada en formas y contenidos a nuestro contexto histórico, tiene más visos de realidad que la permanente ocupación del Estado por unos representantes en los que los ciudadanos no se reconocen representados.
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