30 mar 2012

Asambles ciudadanas constituyentes

 Artículo de Emilio Pizocaro, periodista, en constituyentes.org

DESPUÉS DEL 29 DE MARZO ¿QUÉ?

El movimiento de los constituyentes recién está naciendo. Como todo parto, el nacimiento de la nueva criatura no estará exenta de dificultades y el despliegue de todas sus capacidades demorará su tiempo. Sin embargo, las horas apremian y la nueva organización, debe nacer con los ojos bien abiertos. No tiene otra alternativa. Allá afuera hay un mundo que ganar para una nueva y potente idea.
La primera tarea de los “constituyentes” se escribe con una O bien grande un O de Organizarse. Desde que la idea tomo cuerpo dijimos que seriamos un comprometido ejército de peones, que provistos de una táctica y estrategia, íbamos a ser capaces de trasladar al conjunto de la sociedad la necesidad de empoderarse. Dicho de manera sencilla vamos a crear poder para que el pueblo ejerza la soberanía popular.
Los próximos acontecimientos nos obligan a ponernos rápidamente de pie. Los “constituyentes” estaremos en primera línea de la huelga general. Pero, ¿qué hacer después de 29 de Marzo?  ¿Cuáles serán nuestros próximos pasos?  ¿Cómo materializar una idea que recién esta en el kilómetro uno de un largo camino?
Por las declaraciones de los dirigentes de los sindicatos mayoritarios el objetivo de la huelga es lograr sentarse en la mesa de negociación con el gobierno para discutir la reforma laboral más retrógrada de la historia democrática de España.
No es el objetivo de estas líneas discutir el horizonte que proponen Toxo y Méndez, más bien es proponer un horizonte más amplio , el único posible a mi modo de ver. Para enfrentar con éxito los gravísimos atentados a los derechos de los trabajadores no se puede sostener una política solo defensiva. Esta estrategia está condenada al fracaso.
Al día siguiente de la huelga, que queremos sea un éxito, debemos colocar sobre la mesa una convicción de nosotros los “constituyentes” y estamos seguros de mucha gente que ve con espanto la deriva ultra-conservadora. Hay que pasar a la ofensiva ¿Pero cómo se hace se preguntarán?
Primero, con las ideas claras. No hay soluciones de parche a la crisis del sistema., se requieren soluciones de fondo y esta solución se llama proceso constituyente o sí queréis, más claro aún, el horizonte que debemos proponer a los colectivos ciudadanos es una revolución democrática que regenere todos los poderes tanto económicos, políticos como sociales.
Segundo, en Cádiz hemos declarado formalmente que la actual constitución ha perdido toda legitimidad y que debemos empezar un proceso constituyente desde abajo. Pues, manos a la obra, es hora de tomarse en serie la ruptura democrática.
Tercero, este proceso se hará con las organizaciones del pueblo realmente existentes. Para ello los “constituyentes” deberemos llevar la Declaración de Cádiz a nivel de calle y unirlas a las reivindicaciones particulares de cada colectivo ciudadano. Pero además hay que aclarar que la derrota de la política de los recortes sociales solo se logrará con un movimiento sostenido de rebelión popular y desobediencia civil. La alternativa contraria es la peor de todas las derrotas, esa que se instala en las conciencias.

28 mar 2012

Imagina.



Imagina que la sociedad recupera el interés político de los años treinta,
imagina eso con las posibilidades tecnológicas de hoy en día.
Imagina que los muros de hoy son los escombros del mañana,
imagina respirar en una espectativa económica distinta.
Imagina que el guión del mundo beneficia a la mayoría,
imagina eso gracias a la participación ciudadana.



Imagina que creamos una red inteligente de asambleas, 
imagina debatir en bares, internet, televisión.
Imagina que la psicología popular se ha nutrido de la ciencia,
imagina eso en la mentes europeas.
Imagina que recuperar el espíritu democrático sea una adicción,
imagina madurar mundialmente para superar la adolescencia.


26 mar 2012

Internet y aprendizaje.

Cuánto tiempo llevamos, 5 años más o menos de redes sociales en internet?

La comprensión de internet está cambiando nuestra forma de pensar.

Las nuevas generaciones se adaptan a un mundo donde internet siempre ha estado ahí,  pero vale la pena reflexionar qué cambios tiene en nuestras mentes.

La comprensión de internet conlleva una forma de procesamiento en red, rápida, automizada y sintetizada.

Esto provoca la búsqueda de información de manera acotada, que excluye lo que aparentemente no nos resulta útil o no nos parece relevante.

Y el resultado puede ser desastroso, al dejarse llevar por la superficialidad y evitar la comprensión profunda que tiende a ser más densa.

El procesamiento en red tiene ventajas e inconvenientes.

24 mar 2012

ETCD. Un gadget que multiplica tu capacidad de aprendizaje.

  Cuando se habla de mejorar nuestro rendimiento intelectual habitualmente de lo que se discute es de realizar determinados ejercicios mentales o jugar a algunos vídeo juegos concretos, cuando no de llevar tal o cual dieta o tomar suplementos alimenticios, cuando no fármacos (a este respecto véase Como mejorar el rendimiento intelectual de verdad). Pero imagínate que todo lo anterior fuese secundario, que hubiese un dispositivo que pudieses conectar a tu móvil, iPad o PC y que, efectivamente, mejorase tu capacidad de aprendizaje sin efectos perniciosos evidentes. Ese dispositivo existe, el que se comercialice es una cuestión de tiempo y consideraciones éticas. 

Las investigaciones llevadas a cabo recientemente con distintos tipos de estimulación encefálica para el tratamiento de pacientes con patologías neurológicas ha puesto de manifiesto que un tipo de estimulación cerebral en concreto, llamada estimulación transcraneal por corriente directa (ETCD), puede usarse para mejorar las capacidades lingüísticas y matemáticas, la memoria, la capacidad de resolución de problemas, la atención e, incluso, el movimiento.

20 mar 2012

PRIMERA ASAMBLEA ESTATAL CIUDADANA CONSTITUYENTE. Participa y difúndela !

ASAMBLEA ESTATAL DE LAS ASAMBLEAS CIUDADANAS CONSTITUYENTES – CADIZ 17 Y 18 DE MARZO

CIEN MIL CORAZONES PARA LA PEPA

“El soberano sólo puede estar representado por si mismo” J. J. Rousseau, El Contrato Social, Libro II, cap. I.
Cuando se han cumplido más de dos siglos desde los primeros procesos constituyentes es de urgencia recuperar la memoria histórica, rescatando el espíritu que inspiró estas grandes revoluciones democráticas; entre ellas, la que engendró la Constitución de Cádiz de 1812.
200 años han pasado desde Cádiz, y el esfuerzo del pueblo que luchó por llevar a estas tierras una Constitución moderna ha sido pisoteado continuamente. Es de justicia recordar a quienes dieron su vida por defenderla.
Pasado tanto tiempo, las condiciones nos obligan a una nueva revolución democrática. En la actualidad, los golpes de Estado se suceden uno tras otro, y si en otros tiempos los llevaban a cabo sólo militares y oligarquías, ahora llegan también de la mano de los mercados financieros, con el beneplácito de gobiernos corruptos que, amparados en una Constitución ultrajada, quieren mantener encadenada a la voluntad popular. El poder constituyente tiene un único titular: el pueblo. Es necesario ejercer la soberanía popular, y poner en marcha un proceso constituyente para construir pacífica y participativamente, desde abajo y con los de abajo, una nueva Constitución, fruto de una revolución democrática.
El pasado 17 de diciembre en Sevilla, nació este proyecto de movimiento constituyente. El próximo paso será en Cádiz, los días 17 y 18 de marzo de 2012, coincidiendo con el Bicentenario de la Constitución de 1812.
Te invitamos a que firmes esta Declaración y participes a la
PRIMERA ASAMBLEA ESTATAL CIUDADANA CONSTITUYENTE.
Nos juntamos en Cádiz el 17 y 18 de Marzo.
JUNTEMOS CIEN MIL CORAZONES PARA LA PEPA
Suscribe el llamamiento aquí

18 mar 2012

Manifiesto "DEMOCRACIA REAL YA"

www.democraciarealya.es/manifiesto-comun/


68314 ciudadanos han suscrito este manifiesto. ¡Únete!

MANIFIESTO “DEMOCRACIA REAL YA”:

Somos personas normales y corrientes. Somos como tú: gente que se levanta por las mañanas para estudiar, para trabajar o para buscar trabajo, gente que tiene familia y amigos. Gente que trabaja duro todos los días para vivir y dar un futuro mejor a los que nos rodean.

Unos nos consideramos más progresistas, otros más conservadores. Unos creyentes, otros no. Unos tenemos ideologías bien definidas, otros nos consideramos apolíticos… Pero todos estamos preocupados e indignados por el panorama político, económico y social que vemos a nuestro alrededor. Por la corrupción de los políticos, empresarios, banqueros… Por la indefensión del ciudadano de a pie.

Esta situación nos hace daño a todos diariamente. Pero si todos nos unimos, podemos cambiarla. Es hora de ponerse en movimiento, hora de construir entre todos una sociedad mejor. Por ello sostenemos firmemente lo siguiente:

15 mar 2012

¿Qué es el mercado de la deuda pública?

Por Alberto Garzón en revolutioninspain.blogspot.com

De entre todos los conceptos que ahora pululan en todos los debates políticos, y que antes estaban prácticamente reservados para los debates técnicos entre economistas, hay uno de especial interés que conviene ayudar a clarificar: el del mercado de deuda pública.

El mercado de deuda pública es el mercado donde se encuentran por una parte los países que necesitan financiación y, por otra, los inversores que están dispuestos a proporcionarles esa financiación. Ya sabemos que cuando un Estado tiene déficit (menores ingresos que gastos) necesita pedir prestado, y una de las formas para hacerlo es emitiendo títulos de deuda pública. Esos títulos que emite son comprados por inversores que lo que están haciendo en realidad es prestar al Estado ese dinero a cambio de que en un plazo de tiempo determinado el Estado les devuelva ese dinero junto con un porcentaje de intereses. Al porcentaje de intereses se le llama rentabilidad.
Como todos los Estados tienen necesidad de endeudarse el mercado de deuda pública está siempre muy activo, especialmente en tiempos de crisis. Hay mucha oferta (títulos de deuda pública de diferentes países) y mucha demanda (inversores que buscan rentabilidad segura, puesto que se supone que los títulos de deuda pública son los más seguros; si no paga el Estado es que la cosa está verdaderamente mal). Y en este mercado los participantes son fundamentalmente los grandes inversores financieros (banca y fondos de inversión gestionados por ellos), y no tanto los particulares (que en cualquier caso pueden participar).
Si nosotros somos el gestor de un fondo de inversión de un banco, es decir, una persona que tiene a su cargo una gran cantidad de dinero que quiere revalorizar, esto es, convertir en más dinero, tendremos que valorar si nos conviene invertir en el mercado de deuda pública. Y si decidimos que sí debemos también decidir qué títulos concretos de deuda pública comprar. Por eso vamos al mercado de deuda pública y vemos qué ofrecen los diferentes países.

Por una economía democrática. Despierta !

Pablo Sanz



I
  El Sistema global hoy dominante se nos había presentado en la teoría y política económica como eminentemente racional. Antes de 2008 parecía capaz de determinar los libres impulsos de los agentes económicos en el Mercado, dónde interactuaban los egoísmos particulares en supuesta armonía, movidos por una “Mano Invisible”, tal como la formuló Adam Smith en su Teoría de los sentimientos morales (1759).

Resulta que la realidad ha hecho sucumbir a la fuerza todos estos planteamientos y esquemas racionalistas del Mercado Perfecto. Todo eran espejismos, humos y burbujas. El Mercado ni es “Perfecto”, ni puede serlo, ni existe un galimatías denominado Libre Mercado así como tampoco la supuesta Mano Invisible, que ciertamente ni es una ni es invisible (Mercados Financieros y Gobiernos).

Después de la 2º Guerra Mundial, el mundo “libre” parecía navegar viento en popa impulsado por la creación de una serie de organismos desde Bretton Woods: el Banco Mundial, la Organización Mundial del Comercio, el Fondo Monetario Internacional… Todos ellos junto con la Reserva Federal y los demás Bancos Centrales, parecían conformar una excelente superestructura para un gobierno financiero mundial al servicio de la banca internacional de inversión y grandes corporaciones.

Este auge pareció intensificarse con el derrumbe del comunismo soviético a finales de los ochenta y la expansión de mercados consiguiente en la década de los noventa y primeros años del nuevo siglo. Lo que antes no se había visto por el espejismo de los frutos de la especulación financiera global bajo una época de paz, bonanza y burbujas, hoy, sin embargo, ya es un hecho incontestable: es una red burocrática y financiera mafiosa y peligrosa. Su peligro radica en que está fuera del control de la ciudadanía e incluso de un gran parte de los inversores. Sus decisiones nos afectan a todos pero ellos no responden ante nadie. A decir verdad, no pueden responder ante nadie, porque ninguna institución en el mundo tiene suficiente poder ni competencias jurisdiccionales para responsabilizar a la oligarquía financiera mundial de sus crímenes. Y esto se debe a la sencilla razón de que muchos gobiernos, por no decir casi todos, son cómplices de sus maniobras e intereses al tener contraídas unas deudas soberanas con sus prestamistas que les imposibilitan cualquier movimiento en pro de la justicia.

A menudo estas corporaciones tienen presupuestos y poderes superiores a gobiernos elegidos democráticamente y su influencia es muy superior a cualquier organización internacional.

II
Paradójicamente este Sistema capitalista global imperante en la actualidad funciona con esquemas racionalistas revestidos de aparato matemático cuyo mecanismo errático y cíclico ha devenido inútil para la búsqueda de cualquier solución desde dentro del propio Sistema. Las soluciones al Sistema no se encuentran porque el Sistema que conocemos se está transmutando en uno peor, donde a los ingredientes habituales de la lógica del lucro hay que añadir un mecanismo enemigo de la libertad política y del bien común sustentado en la confianza y cooperación entre los pueblos.

Por eso las soluciones a este Sistema no pueden formularse desde dentro porque se encuentran fuera del mismo. Las soluciones inteligentes han de buscarse fuera del Sistema y fuera de la lógica de los esquemas de pensamiento que la élite oligárquica quiere transmitir a través de sus terminales mediáticas y de sus programas de manipulación educativa masiva. 

El Sistema se cae ante nuestros propios ojos porque sus ideólogos no contemplaron en su formulación los aspectos más básicos de la antropología humana: que el hombre desde que lo es no siempre se comporta racionalmente. Es más, la condición de racionalidad presupone la sociabilidad del ser humano y su participación en la política de acuerdo con su tradición y herencia cultural.

Lo que observamos es justo lo contrario. De una sociedad globalista cada vez más deshumanizada, atomizada e individualista no puede esperarse una economía real que opere con racionalidad y equidad. No hay más que ver, sin caer en el pesimismo ni en la desolación, la decadencia material y espiritual de las grandes urbes, la precariedad de sus gentes, la insatisfacción generalizada ante la vida y el empleo o desempleo de tantas personas, el hastío que se observa ante una globalización ultracompetitiva, el aumento de la criminalidad y de la consiguiente vigilancia policial. Incluso el arte, prostituido por una posmodernidad fatua y frívola, y el modelo de ocio violentamente materialista, falaz y absurdo, dan fe del derrumbe moral que antecede a toda injusticia y precariedad económica. Y por supuesto, el deterioro de la naturaleza y la desconexión de la sociedad humana con ella, así como la falta de valores que hacen del mundo tecnocrático y liberal, un ámbito poco proclive donde crecer y madurar como personas libres, responsables y comprometidas.

III
La economía capitalista, a pesar de sus aparentes ventajas materiales a las que sólo unos pocos pueden tener acceso, no es un ejemplo en su praxis de racionalidad ni de eficiencia, sino de injusticia y decadencia humana.

Es evidente, les guste o no reconocerlo a los defensores del supuesto Libre Mercado, que han sido las propias conductas humanas (a veces irracionales), el desaforado intervencionismo estatal (incrementos inaceptables del déficit público consentido por ciertos gobernantes y sectores sociales) y las fuerzas psicológicas de los especuladores financieros las que han resquebrajado los pilares del Sistema y la confianza entre los agentes que participan de él. Han llevado ellos mismos el Sistema al punto de colapso con el consentimiento de una sociedad adormecida y sin instrumentos democráticos para revertir a tiempo la situación.