21 oct 2012

Clay Shirky: Cómo Internet (algún día) transformará el gobierno

El mundo del código abierto ha aprendido a hacer frente a una avalancha de ideas nuevas, a menudo divergentes, que usan servicios de alojamiento como GitHub. Así que, ¿por qué no pueden hacerlo los gobiernos? En esta charla emocionante, Clay Shirky muestra cómo las democracias pueden aprender una lección de Internet para no sólo ser transparentes, sino también para aprovechar los conocimientos de todos sus ciudadanos.

6 oct 2012

Entrevista: Vicenç Navarro y Juan Torres en La 2

"Los amos del mundo, las armas del terrorismo financiero" Bajo ese título el catedrático de ciencias políticas Vicenç Navarro y el catedrático de economía aplicada Juan Torres explican la concentración de poder en el mundo económico y con ellos hablaremos del euro, del Banco Central Europeo y de la salida de la crisis

30 sept 2012

Ciberdemocracia (5): casos reales.

Por bonpanchetti en ciudadanosencrisis.wordpress.com

Algunas sociedades ya promueven el uso de los medios electrónicos para mejorar su funcionamiento democrático. A continuación os contamos algunos de los casos más paradigmáticos.


Constitución y redes sociales en Islandia

Los islandeses han redactado una nueva Constitución que ha contado con la participación de todos los ciudadanos. Un Foro Nacional de 950 personas electas preparó el texto inicial sobre el que trabaja un Consejo Constitucional formado por 25 ciudadanos. Para ello, cuenta con ideas y propuestas aportadas por los islandeses en las redes sociales. Además de la participación, la otra clave es la transparencia: las reuniones del Consejo Institucional son retransmitidas por Internet y usan YouTube para informar del proceso, que concluirá con un referéndum para aprobar la nueva Constitución.





Presupuestos participativos en India

La Comisión de Planificación de la India recoge opiniones de los ciudadanos para la elaboración del plan quinquenal 2012-2017 mediante una página en Facebook, lo que incluye la participación ciudadana en la elaboración de los presupuestos nacionales.

Democracia semi-representativa en Suecia

Demoex es un partido político experimental de ámbito local que permite a los habitantes de un barrio de Estocolmo votar a través de Internet y participar en las decisiones que les afectan. Funciona mediante un representante del partido en el Consejo Municipal, que vota según el sentido que le indiquen los seguidores de Demoex en la web del partido.



Esta forma de participación (algo así como una democracia semi- representativa) es la propuesta del Partido Pirata, que en Berlín ya ha conseguido meterse en el parlamento local.

Un caso similar, aunque excepcional ya que no funciona así por sistema, fue el del senador republicano de Nueva York Greg Ball, que preguntó en su Twitter y Facebook si debía votar a favor o en contra del matrimonio homosexual.


Transparencia política en el País Vasco

La plataforma Irekia del Gobierno Vasco, la retransmisión de las sesiones del Parlamento de Vitoria-Gasteiz o la iniciativa OpenData Euskadi, son iniciativas para incrementar la transparencia de las instituciones y la participación de los ciudadanos en las cuestiones políticas de esta región.


Teledemocracia activa en Jun (Granada)

Jun, un pueblo de algo más de 3.000 habitantes se erigió en 1999 en la capital mundial de la ciberdemocracia. Declararon el acceso a internet derecho universal y en 2001 hicieron el primer pleno interactivo del mundo. Hasta su alcalde tiene un videoblog.



 Serie sobre la ciberdemocracia
1. de qué hablamos
2. los retos
3. ciberactivismo y web social
4. iniciativas políticas
5. casos reales

Ciberdemocracia (4): iniciativas políticas.

Por dr. estupor en ciudadanosencrisis.wordpress.com


Ya hemos hablado de los partidos políticos cuyo objetivo principal es reformarla democracia representativa actual (y siguen creándose nuevos). De ellos, unos apuestan por cambiar el sistema electoral de reparto de escaños, la circunscripción electoral, los umbrales o que el voto en blanco y la abstención cuenten… Otros apuestan directamente por el uso de las tecnologías para cambiar la forma de elegir representantes, proponer iniciativas y tomar decisiones.


El partido herramienta

El cambio comienza por hackear el sistema actual, usando un partido herramienta. Este partido no tendría programa o ideario concreto, sino que sus representantes votarán trasladando lo que su base opine (ya sean sólo sus miembros o votantes, una parte de la sociedad o toda) a través de un sistema informático de recogida de opinión. Algunos partidos proponen este sistema sólo para votar lo que otros partidos propongan, otros sí permiten propuestas legislativas surgidas directamente desde la base.

Aparece en este punto una dificultad: ¿debe este partido herramienta trasladar únicamente la opción mayoritaria obtenida de la base, los porcentajes a favor y en contra en sus escaños, o procurar que el resultado final de una votación se parezca lo máximo posible a lo que opina su base teniendo en cuenta lo que votan el resto de partidos?

Abogan por este sistema partidos como Democracia Directa Activa, Asamblea de Votación Electrónica, Democracia Directa Digital, Voto Electrónico Ciudadano o Demos el Cambio entre otros, cada uno con sus particularidades, claro.


El parlamento virtual

Conforme el número de escaños del partido herramienta fuera aumentando, podría influir mucho más en el resultado de votaciones y finalmente conseguir el 100% de representantes para trasladar fielmente la opinión de la base. Llegados a este punto se plantearía la desaparición de las cámaras de representantes, sustituyéndolas por el sistema informático que se convertiría en un nuevo parlamento virtual, con una democracia directa.

Aparecen entonces los problemas de la tiranía de la mayoría, las contradicciones inevitables, el cansancio por saturación, la corrupción difusa, el fraude electrónico y otros problemas que ya hemos tratado anteriormente.

Sin embargo, con este sistema se ha sustituido el poder legislativo del Congreso y el Senado, pero sigue haciendo falta un Gobierno que ejecute las políticas aprobadas por el parlamento virtual. ¿Podría trabajar ese Gobierno con un parlamento compuesto por varios millones de opiniones diferentes?


La democracia líquida

Un paso más allá va el Partido de Internet con el concepto de democracia líquida. Digamos que es un sistema, como los líquidos, que se adaptan a su entorno o las circunstancias, mediante la delegación compleja del voto.

En este escenario, los partidos políticos pasarían a ser sólo líderes de opinión y cada persona podría elegir entre votar directamente, seleccionar otras personas que saben están mejor informadas respecto algún tema o delegar en los partidos para el resto de cuestiones. Además, puede haber delegación de voto en cascada de modo que se formen redes o grupos de opinión que aglutinen y den forma a las diversas iniciativas.


Rescatando la soberanía

Otro camino propone Democracia 4.0, que no es un partido político hoy en día, bajo el lema “una persona, un voto”. Supone rescatar la pequeña cuota de soberanía de cada ciudadano. La idea surge a partir de la posibilidad que se brindó en 2008 a una diputada de las Cortes Valencianas de baja por maternidad de votar en el parlamento autonómico desde su casa por internet. En julio de 2011 esta posibilidad se extendió al Congreso de los Diputados.

Ya es posible, pues, votar en el Congreso por internet mediante el DNI electrónico implantado en España. Así pues, cada ciudadano podría hacer lo mismo solicitando que se le devuelva su pequeña parte de soberanía. Si hay unos 35 millones de votantes representados por 350 diputados en el Congreso, significa que cada 100.000 ciudadanos que votaran por internet un escaño volvería al pueblo.

La idea sería no eliminar el parlamento, sino ponderar los votos recibidos de los ciudadanos según su peso. Si la decisión interesa y los ciudadanos votan por internet, su cuota de soberanía se resta a todos los diputados que también votan. Si no interesa y nadie vota, votan los diputados como hasta ahora.

Se crea así, como mínimo, el derecho de veto ciudadano de manera instantánea, pero también un control más directo de la labor del parlamento. Y se elimina el cheque en blanco que cada cuatro años los ciudadanos otorgamos de manera obligada a nuestros representantes políticos.

A este respecto presentaron en noviembre de 2010 una petición por escrito a la Comisión de Garantías Constitucionales del Congreso de los Diputados. Sus promotores siguen esperando una respuesta (pese a haber pasado los tres meses en que la ley obliga a responder), ya que si la aprueban todos podríamos solicitar el voto en el Congreso, y si la deniegan están rechazando el derecho constitucional a ejercer la soberanía que reside en el pueblo.




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2. los retos
3. ciberactivismo y web social
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5. casos reales

Ciberdemocracia (3): ciberactivismo y web social

Por bonpanchetti en ciudadanosencrisis.wordpress.com

La web 2.0 ha impulsado los instrumentos de ciberdemocracia que, recordemos, es el uso de tecnologías de la información en los procesos democráticos. Es difícil que estas webs consigan algo por la vía legal, pero juegan la baza de constituirse como plataformas de presión ciudadana sobre reivindicaciones concretas, para la generación de propuestas o para recoger el sentir de la ciudadanía ante los debates públicos. Os ofrecemos una selección de las plataformas de ciberactivismo y web sociales más prometedoras.





 100 medidas es una plataforma web que elegirá las cien medidas presentadas por los ciudadanos más votadas para proponer al partido que gane las Elecciones Generales del 20 de noviembre.

Abre Datos es un concurso de creación de servicios tecnológicos para el ciudadano basados en el uso de datos públicos. Pretende “generar debate en torno a la necesidad de que los organismos públicos proporcionen sus datos de forma accesible para permitir su uso y reutilización por parte de los ciudadanos”. En 2011 el concurso lo ganó elDisparate, un proyecto para hacer públicos las cifras del negocio de compraventa de armamento de las comunidades autónomas españolas.


Actuable es una versión digital de las iniciativas ciudadanas populares, donde se recoge la firma de los ciudadanos para apoyar propuestas concretas sobre temas que afectan a la sociedad. Permite recoger firmas y dirigir textos directamente a los destinatarios de la reivindicaciones. En su primer año de vida, 700.000 personas han apoyado alguna causa a través de Actuable.

Ciutadania 4.0 es una plataforma para el desarrollo de iniciativas ciudadanas mediante el uso crítico de las tecnologías de la información. Está impulsada por Telefónica y de momento su implantación se limita a Cataluña (ver mapa de iniciativas).

Ciudadano 100 es un portal de información general sobre el ordenamiento político y administrativo del Estado español como base para una mayor participación ciudadana en los temas políticos.

Cyberelector es una web para promover debates y grupos de discusión sobre temas políticos y sociales. Se pueden crear grupos de discusión y sondear ideas entre los ciudadanos.

Democracia Participativa promueve la democracia directa tanto para la gestión del gobierno como en la elaboración de leyes.

Democracia Real Ya! es una plataforma web que reivindica la soberanía del ciudadano frente a la intervención de los poderes financieros y partidistas en la democracia. La manifestación que convocó para el 15 de mayo de 2011 bajo el lema “No somos mercancías en manos de políticos y banqueros” dio origen al movimiento 15M, aunque no son lo mismo.

Demoleyes.es, en sus propias palabras, es “una página web en la que los ciudadanos pueden cambiar el texto de artículos de leyes y votar las propuestas de otros ciudadanos”. Demoleyes significa leyes creadas democráticamente. Por cierto, sus autores no apoyan el voto electrónico por considerarlo inseguro hoy por hoy, ni tampoco en la democracia directa porque piensan que el gobierno de un país debe estar en manos profesionales.

Iniciativa Debate Público es una web que promueve el encuentro periódico entre portavoces de los ciudadanos y los dirigentes políticos. Para ello, los portavoces ciudadanos serán votados de entre una lista de propuestas de intelectuales y otras voces reconocidas pero no vinculadas a ningún partido político.


N-1 es la red social del movimiento 15M, creada por los ciudadanos conscientes de que la red es el mejor instrumento para movilizarse y que no puede estar en manos de empresas con ánimo de lucro.

OpenDataCongreso es un proyecto web para mejorar la transparencia de la Administración Pública (presupuestos, gastos, pagos, etc.). La información suele ser pública, pero curiosamente inaccesible o difícilmente tratable. Open Data Congreso se centra en informar de las ausencias y presencias de los diputados en el Congreso.

Ziudad es una web de participación ciudadana para plantear mejoras en las ciudades. Acerca los ciudadanos a sus ayuntamientos, canalizando sus quejas, propuestas e iniciativas.



VirtualPol es la primera red social democrática.




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Ciberdemocracia (2): los retos.

Por bonpanchetti en ciudadanosencrisis.wordpress.com

La implantación de la ciberdemocracia se enfrenta a varios retos, algunos de índole técnica, pero otros tienen relación con la cultura del voto o los problemas de representatividad.


La brecha digital

Una parte importante de la población no está habituada al uso de tecnología en su vida cotidiana, porque carecen de medios informáticos o porque no tienen un nivel mínimo como usuarios (lo que se conoce como brecha digital), lo que impediría por el momento la igualdad de oportunidades para participar en votaciones electrónicas.


Fraude electrónico

La principal preocupación al pensar en una democracia electrónica y más participativa es la identificación segura de los ciudadanos para evitar el fraude electoral y asegurar el voto secreto. Desde hace tiempo se promueven los trámites electrónicos en las gestiones con la Administración Pública y en España existe el DNI electrónico desde 2006, aunque sus aplicaciones son limitadas todavía. El proyecto Ágora Ciudadana, del Partido de Internet, desarrolla en la actualidad un sistema de voto electrónico que pretende dar garantías.

Del mismo modo, el fraude podría venir de la mano del timo y la publicidad engañosa, algo nada extraño en internet, que afectaría sobre todo a las personas con poca cultura digital.



Boicot democrático

Otro problema pueden ser los boicots o acciones de hackers contra los sistemas de participación electrónica: sobrecarga intencionada de las plataformas de participación electrónica, infección con virus informáticos, ataques directos dirigidos contra votaciones determinadas…


Problemas de representatividad

Puede darse la circunstancia de que algunos colectivos se impliquen y participen más en la democracia electrónica, creándose una mayoría electrónica que ahogue a otros colectivos. Esto puede llevar a situaciones de tiranía de la mayoría o situaciones de populismo o ciberdemagogia, sobre todo en las fases iniciales de la implantación del nuevo sistema. Es el mismo tipo de barrera que existe hoy para que los partidos minoritarios accedan al Parlamento, sólo que en este caso se daría con otras normas de juego.


Cultura de la participación

Si todas las semanas se votan un sinfín de iniciativas, los ciudadanos podrían llegar a una situación de cansancio por saturación o falta de motivación por informarse sobre cada cuestión pública que se va a votar (¡hay más de 6.500 votaciones al año sólo en el Congreso!). Esto puede llevar a una situación de voto de oídas, sin estar realmente informado sobre los asuntos votados.

Fuente: The Future of e-Democracy (Steven Clift)

Corrupción difusa

La participación electrónica en democracia podría traer nuevas formas de corrupción, donde el foco de la corrupción ahora caería sobre el propio ciudadano, principalmente mediante la compra masiva de votos para sacar adelante determinadas votaciones o incluso la coacción de voto, pues nadie controla el entorno donde el ciudadano estaría votando.


Garantizar la visión de Estado

No hay que confundir la posibilidad de participar en las decisiones públicas con el hecho de que todo sea cuestionable públicamente: alguien debe mantener la visión de Estado (para temas confidenciales, equilibrios macroeconómicos, seguridad nacional, etc.). Sin duda, este será el mayor reto, encontrar la fórmula que permita la convivencia del funcionamiento político con una mayor participación ciudadana.


Pérdida de status quo

Pero la principal barrera no es de tipo tecnológico, sino social. La élite política actual formada por los partidos políticos mayoritarios, sus medios de comunicación afines y los grupos de presión con intereses creados pueden perder sus cuotas de poder si las reglas del juego cambian. La ciberdemocracia implica cambios en la forma de hacer política, los políticos tendrán que mantener su nivel de tensión y orientación al ciudadano durante toda la legislatura, y no sólo cada cuatro años. De igual forma, cambiarían los circuitos de generación de opinión, que pasarían al ámbito de internet, donde muchos contactan con muchos, y no como en la actualidad, donde los políticos y sus medios (unos pocos) pretenden controlar la opinión de muchos.


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2. los retos
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4. iniciativas políticas
5. casos reales

Ciberdemocracia (1): Qué es?

La Libertad Pixelada guía al pueblo por internet.
Por bonpanchetti en ciudadanosencrisis.wordpress.com

Ciberdemocracia es el uso de las tecnologías de la información y comunicación en el ejercicio de la práctica democrática por parte de los ciudadanos.

Está vinculada a internet como medio principal de participación ciudadana. Por ello, recibe varios nombres, entre los que destacan democracia digital, e-democracia, democracia 2.0 e incluso hasta 4.0.


Precedentes y actualidad

El precedente más directo es la teledemocracia, término acuñado por Ted Becker en 1981 para referirse al uso de medios electrónicos de comunicación en el ejercicio de una democracia directa por el ciudadano (entrevista en inglés). La idea cogió fuerza de la mano de políticos y movimientos cívicos vinculados con la derecha en EEUU a comienzos de los noventa. Ross Perot, candidato a la presidencia entre 1992 y 1996 propuso Ayuntamientos Electrónicos que garantizaran una democracia directa electrónica.

La democracia directa está de actualidad en el contexto de la actual crisis de participación ciudadana, que va de la mano de una crisis de confianza en los políticos (y no sabemos si fue antes el huevo o la gallina). Es una reivindicación creciente por parte de los ciudadanos, no nace necesariamente de los gobernantes ni de las instituciones.


Para qué sirve

La ciberdemocracia se plantea como una mejora o alternativa al actual modelo de democracia representativa —que se basa en la participación del ciudadano mediante su voto una vez cada cuatro años—, y cuestiona la legitimidad de la élite democrática (partidos políticos y grupos de presión). En la práctica, implica menos distancia entre políticos, instituciones, procesos democráticos y ciudadanos.

Posiblemente se trata de la evolución lógica de una sociedad más conectada, participativa y preparada que nunca, que exige cambios al modo en que está funcionando la democracia. La utilidad potencial de la ciberdemocracia alcanza varios ámbitos:

  • Favorecer la información y gestión de los procedimientos burocráticos (ej. BOE, administración electrónica, DNI electrónico).
  • Garantizar el control y transparencia del ejercicio político: mejorar la relación entre las instituciones y los ciudadanos.
  • Promover el debate social: foros, temas de actualidad, intercambio de ideas, búsqueda de soluciones…
  • Reducir la distancia de los ciudadanos respecto los procesos democráticos: agilizar las iniciativas populares ciudadanas, propuestas de leyes, etc.
  • Incluir a los ciudadanos en la toma de decisiones críticas en los períodos entre elecciones: voto electrónico, referendos digitales, etc.

Qué podemos esperar


La ciberdemocracia, el uso de tecnología en democracia, es una idea en formación en un estadio incipiente: de maduración de ideas, aparición de nuevas propuestas, evaluación de ventajas y problemas y poco conocida por la sociedad en general.

Encontramos varias propuestas a su utilización. Básicamente, existen dos enfoques principales: 1) mejorar el funcionamiento de la actual democracia representativa, o 2) implantar una democracia directa que sustituya a la democracia representativa.

La esperanza es que la ciberdemocracia aumente el poder civil frente el poder político, judicial y financiero. En los próximos artículos descubriremos las iniciativas que la están desarrollando.