13 feb. 2013

El clamor popular contra los desahucios toma el Congreso

La presión al Partido Popular surge efecto y decide a última hora apoyar la Iniciativa Legislativa Popular sobre la Ley Hipotecaria, por lo que ésta se debatirá en el Parlamento.

Todos los partidos presentes en el Congreso asumen la tarea de cambiar la Ley Hipotecaria para evitar nuevos desahucios.

El próximo sábado 16 la Plataforma de Afectados por la Hipoteca ha convocado manifestaciones en 45 ciudades de toda España.

Manifestantes frente al Congreso de los Diputados en apoyo a la iniciativa de ley “anti desahucios”. Fotografía de Daniel Méndez.

Todavía es pronto para saber si la sesión en el Congreso de los Diputados el día 12 de febrero será recordada como el primer paso oficial en el derecho a la vivienda en España, o se quedará simplemente en una victoria simbólica de las organizaciones que vienen luchando contra los desahucios desde hace más de dos años. Pero el hecho de que el Partido Popular cambiara de postura en el último momento y aprobara la admisión a trámite de la Iniciativa Legislativa Popular (ILP) sobre la Ley Hipotecaria muestra hasta qué punto la presión social es tan fuerte que ningún partido político puede oponerse abiertamente al sentir general en este tema.

Avaladas por casi 1 millón y medio de firmas, la ILP admitida a trámite recoge las principales reclamaciones de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH). Entre otras, la paralización de los desahucios, la dación en pago retroactiva, y el alquiler social para garantizar el derecho a la vivienda. Ahora, el Parlamento deberá debatir a partir de este texto, e introducir todas las modificaciones que consideren oportunas, antes de tomar la decisión de aprobarlo o no. Es decir, aún no se ha aprobado nada y ”todo puede quedar en un lavado de cara de los partidos”, como temía uno de los manifestantes que se reunieron frente al Congreso a favor de la tramitación de la ley contra los desahucios.

Las causas de este repentino cambio de opinión por parte del Partido Popular pueden ser muchas y a la vez complementarias. El éxito en las redes sociales de la intervención de la portavoz de la PAH, Ada Colau, en la mesa del Congreso la pasada semana. El derrumbe del Gobierno en las encuestas tras la publicación de los “papeles de Bárcenas”. El envío masivo de correos electrónicos a los Diputados populares reclamando que admitieran a trámite la medida. O el hecho trágico de que este mismo día se conociera que una pareja de jubilados se había suicidado tras conocer la notificación de su desahucio, en esta ocasión en Mallorca.

“Han votado que sí, para que les dejemos en paz”, comentaba a las puertas del Congreso Iván, tras conocer la noticia de la admisión a trámite. Entre satisfecho y escéptico, este miembro de la PAH en Madrid señalaba directamente al más de un millón de correos electrónicos que, según él, habrían recibido los diputados populares y al anuncio acciones de presión directa, conocidas como escrache, contra aquellos que votaran en contra de la admisión a trámite de la ILP.

Lo cierto es que todos los grupos, de una forma u otra, se quisieron apuntar a la causa “stop desahucios”, bien sea presentándose como sus verdaderos defensores (PP), pidiendo disculpas por no haber actuado antes (PSOE), o alabando en muchos casos la labor de la organizaciones que presentaban la iniciativa (Izquierda Plural). El grito social contra los desahucios se había hecho tan fuerte que ningún partido se atrevió a votar en contra de, al menos, debatir la actual ley hipotecaria.

Sin embargo, esto no impidió que al termino de las votaciones, los representantes de la iniciativa legislativa fuera desalojados cuando empezaron a gritar el lema “Sí se puede”.

“¿A cuántos más vais a matar?”

Desde las 5 de la tarde, la plaza situada frente al Congreso se había llenado de manifestantes y miembros de la PAH . Pese a la admisión a trámite, el ánimo se alejaba mucho del de una victoria. “No son suicidios, son asesinatos”, “Gobierno dimisión”, o “¿A cuántos más vais a matar”, fueron algunos de los cánticos que se escucharon en la entrada principal custodiada por los leones. Ni rastro de euforia. ”No nos creemos nada, lo único que tenemos es seguir luchando para evitar más desahucios”, señalaba Mari Carmen. “Han tenido miedo a la presión, pero sólo ha sido una maniobra política”, confirmaba su acompañante.



Para Verónica, miembro del grupo de vivienda del 15M en Vallecas, la lucha por el derecho a la vivienda es vital porque “cualquiera está afectado por la burbuja inmobiliaria”, y los éxitos en este tema pueden “servir de palanca para otras luchas”.

“Lo gordo será este sábado, el 16F”, adelantaba un miembro de la PAH, una de las principales organizaciones convocantes de esta protesta. Ese día pretenden demostrar en más de 45 ciudades el rechazo general de la sociedad española a que se sigan produciendo desahucios, y que en muchas ocasiones los desalojados mantengan una deuda con el banco que les concedió la hipoteca.

El tiempo dirá si hoy se produjo en el Congreso el primer paso para cambiar esta realidad por parte de los partidos políticos. Por ahora, la admisión a trámite supone un triunfo moral de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca y el resto de organizaciones que les apoyan. De hecho, el lema que empezaron a usar en las redes sociales al poco de conocerse la noticia dice mucho de cómo deben sentirse los activistas que han puesto el tema de los desahucios en el centro del debate político: #ImPAHrables.



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